El P. Luis María Martínez Sanjuan, C.M., de la Provincia de los Paúles de Zaragoza (España), nos ofrece esta reflexión en forma de un Power Point que podréis descargar a continuación.

Y sigue Jesús viniendo. Ya lo sé que vino. Pero sigue viniendo hoy, y mañana, y pasado para ti, para todos. Y a través de ti para los pobres. Algo de eso me decía el otro día un pastor del evangelio.

Otra cosa. ¿Cómo andas de devoción a María, la Virgen? Porque pienso que, ya cercana la navidad, la mejor manera de prepararla es con Ella. Procura entrar en su corazón, vive sus sentimientos. Algo, aunque poco como siempre, he querido sugerirte. Di con el poeta: Cuándo venga, ay, yo no sé…

Di también con san Agustín: Aunque te amé tarde, tengo sed de ti. O con Lope de Vega: ¿Qué tengo yo que mi amistad procuras / que a mi puerta cargado de rocío / pasas las noches del invierno oscuras?

Lo dice el villancico: El niño Dios que ha nacido en Belén, quiere nacer en nosotros también. Y crecer…

– ¿Y si tengo oscuridades y dudas…?

– También María las tuvo, ¿no te has dado cuenta?

Pues ya lo sabes. No te contentes con preparar el belén. Prepara tu corazón. Déjale sitio en tu vida, dentro de ti. ¡Y dile a María que te ayude! Dile que te enseña la virtud de saber esperar tanto en la alegría como en la oscuridad de la fe.

Y sigo de poetas: Aunque el invierno continúe sobre nuestros surcos, la primavera ha estallado en las estrellas. Quizá sean las estrellas de la navidad. Y también dijo otro poeta: Unce tu carro a una estrella.

Supongo que tú como yo, no queremos estrellarnos, sino cantar el espiritual negro con María: Mi estrella eres tú; quiero que me lleves con Dios.

¿Me queda algo por decirte?… Pues sí, que te voy a tener muy presente junto al Niño Dios en esta Navidad: Luis Mari

Descarga el Power Point aquí:

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