Dt 26, 16-19; Sal 118, 1-8; Mt 5, 43-48.
“Amen a sus en enemigos y rueguen por quienes los persiguen”
Budismo, New Age, Reiki, hinduismo…, ¿a qué puerta del sur dejó de tocar en busca del Norte?
En lugar de esos paisajes exóticos podrían haber sido nombres más comunes, como alcohol, lujuria, dinero, poder, rencor. Modos de querer llenar con dependencias el vacío que tenemos del Señor que no libera. Hoy, Asunción Ruiz, ya no busca en el sur el necesitado Norte. Hoy, ante un simple catecismo católico, se siente como el mendigo que se pasó años y años pidiendo limosna sentado sobre un cofre lleno todo él de un tesoro incalculable.
Cuando dejó budismos, nuevas-eras, reikis y demás suplencias y se encontró con el que es la Verdad, acudió a hacer una profunda confesión. Al salir con su alma limpia y recobrada “estaba tan llena de amor que quería besar y abrazar a todo el mundo, incluso a personas que, en el trabajo, la habían maltratado”.
Si dejas que Jesucristo te llene con la salvación que nos ofrece, verás que, además de posible, es gozoso amar a los enemigos y rezar por ellos.
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: Honorio López Alfonso, cm
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