Para san Vicente de Paúl, la conciencia de la presencia de Dios impregnaba cada momento de la vida. Reconocía a Dios en el tiempo, la creación, la oración, las tareas cotidianas y, sobre todo, en los pobres. Recordar su presencia constante alimentaba la gratitud, la atención y la apertura a la gracia, llevando a servir a los demás como un encuentro directo con Jesucristo.
Familia Vicenciana
Contemplación: Como el ciervo que busca agua
Nuestra vocación como vicentinos es sencilla: «seguir a Cristo sirviendo a los necesitados y dando testimonio de su amor compasivo y liberador». Nuestra vocación nos lleva a «caminar juntos hacia la santidad», que es «la unión perfecta con Cristo y la perfección del amor». Buscamos lograrlo «visitando y dedicándonos a los pobres», «asistiendo a la reunión de la Conferencia» y «llevando una vida de oración y reflexión». Todo esto lo hacemos «por amor solamente».
Veinticinco años desde Los Molinos: la Asamblea que dio a MISEVI una voz global
Hace veinticinco años, misioneros laicos vicencianos de todo el mundo se reunieron en Los Molinos, España, para celebrar la Primera Asamblea General de MISEVI. El encuentro configuró una identidad compartida, creó una estructura internacional de coordinación y reafirmó una vocación misionera que sigue enviando laicos más allá de las fronteras al servicio de quienes más lo necesitan.
Santa Luisa de Marillac: «La historia detrás del reel»
La Asociación Internacional de la Medalla Milagrosa anuncia el lanzamiento de una nueva iniciativa, «Reels Vicencianos», destinada a promover el carisma vicenciano mediante vídeos breves y atractivos en las redes sociales.
Contemplación: ¿Cuánto es demasiado?
El servicio vicenciano exige una misericordia paciente y compasiva, incluso cuando algunas personas toman decisiones que agravan sus dificultades. Siguiendo a Cristo y al beato Federico Ozanam, se nos invita a no juzgar precipitadamente ni abandonar a nadie a la desesperación, sino a ofrecer esperanza, ayuda concreta y generosidad, alentando a la vez un cambio duradero.
Contemplación: El alma del buen liderazgo
El liderazgo vicenciano no nace de la ambición, sino de la humildad, el discernimiento y la confianza en la providencia. Inspirado en Jesús servidor, quien acepta esta llamada reconoce sus límites y dones, guía con el ejemplo, escucha a la comunidad y actúa con firmeza en los fines y suavidad en los medios, orientando siempre la misión hacia la caridad y la santidad.
Tender puentes entre generaciones: el poder de la colaboración intergeneracional en San Vicente de Paúl
El futuro de la SSVP depende de la colaboración intergeneracional. Arraigada en un legado iniciado por jóvenes, la Sociedad debe unir la sabiduría de los mayores con la energía juvenil mediante mentoría, liderazgo compartido, proyectos de servicio y una mentalidad de “sí, y” para renovar su misión, reducir el aislamiento y seguir sirviendo a las comunidades con vitalidad.
Contemplación: Las personas, los acontecimientos y la voluntad de Dios
Ser vicentino es responder a una llamada de Dios. Por eso la llamamos «vocación», palabra que tiene su raíz en el término latino que significa «llamar». A diferencia de los voluntarios, que se inscriben para *hacer* algo, nosotros nos unimos a la Sociedad para *ser* algo. Los voluntarios lo son hasta que la tarea concluye; los vicentinos lo somos hasta que alcanzamos nuestra plenitud.
Contemplación: Una cosa lleva a la otra
La planificación de la sucesión en una Conferencia nunca debería ser una emergencia de última hora. Al compartir el liderazgo, reconocer los dones de los miembros, fomentar nuevas iniciativas y promover el consenso, las Conferencias preparan de forma natural a sus futuros presidentes.










