En el Evangelio de Mateo (cf Mt 28, 1-10), Jesús Resucitado manda a sus discípulos a Galilea, para encontrarse allí con Él. En esa Galilea, los discípulos experimentarán y encontrarán a Cristo resucitado. Galilea tiene aquí un sentido profundo. Es el lugar de la llamada, del primer seguimiento (del «primer amor»). Allí los discípulos fueron llamados, convivieron con Jesús, recibieron el envío al servicio evangélico.

Volver a Galilea, lugar del seguimiento pre-pascual, significa retomar la historia de Jesús, convirtiéndola en principio y sentido de vida nueva. Los discípulos están llamados a volver al «primer amor», retomando y rehaciendo el camino de Jesús.

Además, Galilea es también llamada la Galilea de los gentiles, el pueblo que vivía en las tinieblas de la muerte. Es la tierra de los pobres, de los marginados, una región de gran movimiento comercial. Estaba en los márgenes de las tradiciones judías y fuera del control del judaísmo oficial. Ser galileo era ser un judío religiosamente marginado. Por lo tanto, la salvación de Jesús viene de la gracia, del don, no del mérito, del judaísmo oficial y de las tradiciones religiosas. La vida nueva viene del margen, viene de los pobres. Al contrario, Jerusalén, lugar del poder, del templo y del culto oficial, es el lugar del «sepulcro vacío»: «¡Resucitó, no está aquí!». Jerusalén es el lugar del vacío religioso, mientras que Galilea es el lugar de la manifestación de la vida nueva y del Cristo resucitado.

Jesús sitúa a Galilea como lugar del primer amor, desde donde los discípulos deben retomar el seguimiento y dar testimonio de la salvación conquistada por la cruz.

Los vicencianos somos invitados a buscar la «Galilea», guiados por la Palabra de Dios, apasionados por su vocación y comprometiéndose juntos, en las distintas ramas de la Familia Vicenciana, respondiendo a las llamadas que provienen de la realidad de los Pobres.

Como herederos del testimonio de san Vicente, santa Luisa, el beato Federico Antonio Ozanam y tantos otros, los vicencianos somos invitados a vivir la experiencia del Cristo Resucitado en Galilea, donde se encuentran los agraviados y marginados. ¡Allí encontrarán a sus maestros y señores, verdadera experiencia pascual que revitaliza la misión de la Familia Vicenciana! La Galilea de los Pobres: ¡Misión que revitaliza la Vocación Vicenciana!

Padre Alexande Nahass Franco, CM
Asesor espiritual del COnsejo Nacional de Brasil de la Sociedad de San Vicente de Paúl

Fuente: http://www.ssvpbrasil.org.br/

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