Los 5000 pueblos indígenas diseminados por la tierra (en 90 países), con sus culturas e idiomas milenarios (7.000), son un recuerdo permanente para la humanidad que la naturaleza todavía está esperando, y clama, por nuestra conversión ecológica. Esta es la misma conversión a la que Francisco llamó a la Iglesia en Laudato Si (nº 217).

Desde nuestro carisma, la Familia Vicenciana trabaja con pueblos indígenas en muchos rincones del mundo, pues estos 370 millones de personas (el 5% de la población mundial) se encuentran entre las poblaciones más desfavorecidas y vulnerables, representando el 15% de las personas más pobres del planeta. Aún siendo tan culturalmente diversos, los pueblos indígenas del mundo comparten problemas comunes en lo que se refiere a la protección de sus derechos humanos y territoriales como pueblos diferentes.

Debido a la evidente vulnerabilidad de estos pueblos, la comunidad internacional ahora reconoce que se necesitan medidas especiales para proteger sus derechos y mantener sus culturas y formas de vida. Por eso, las Naciones Unidas declararon el 9 de agosto como el día para proteger las culturas indígenas y reclamar el respeto a los derechos de los pueblos indígenas.

El tema de 2018 de este día internacional se centrará en la situación actual de los territorios indígenas, las causas de la migración, los movimientos transfronterizos y el desplazamiento, con un enfoque específico en los pueblos indígenas que viven en áreas urbanas y en las fronteras internacionales. La celebración explorará los desafíos y las formas de revitalizar las identidades de los pueblos indígenas y alentar la protección de sus derechos dentro o fuera de sus territorios tradicionales.

Desde la ONU, la Familia Vicenciana se ha comprometido a tener representación de los pueblos indígenas como parte del grupo de trabajo de ONGs que denuncian políticamente las industrias extractivas y abogan por el derecho al agua potable para todas las personas en la tierra. A través de esta presencia, estamos conectados a la Red Eclesial PanAmazónica (REPAM) y el representante de la CM en la ONU es parte del equipo internacional de promoción de esta red.

La celebración de este año tiene un significado especial para la Iglesia, pues el papa Francisco convocó un sínodo sobre el Amazonas para octubre de 2019. En este sínodo se discutirá la realidad de los pueblos indígenas amazónicos y, desde ellos —realidades comunes y desafíos relacionados—, la realidad de los pueblos indígenas del planeta.

Nos gustaría invitarlos a todos a unirse a nosotros en la celebración de este día y desde el corazón de los pueblos indígenas, para volver a leer las líneas esenciales de la encíclica Laudato Si. Los pueblos indígenas nos recuerdan constantemente la responsabilidad que tenemos de cuidar nuestro hogar común. “El clamor de la tierra está estrechamente relacionado con el clamor de los pobres, y de los pueblos indígenas, que más sufren las consecuencias de la degradación ambiental. Un grito conjunto surge del mismo dolor, causado por un sistema de producción y consumo predatorios, que ha puesto el beneficio económico en el centro, en lugar de la defensa de la vida”.

Sabemos esto desde hace tiempo. ACTUEMOS… ¡Todavía tenemos tiempo!

Guillermo Campuzano, CM es el representante de la Congregación de la Misión ante la ONU y Presidente del Grupo de Trabajo de ONG de la ONU para Eliminar el sinhogarismo.

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