Jóvenes misioneros de toda Europa se reunieron en la Casa Madre de París para celebrar el 400 aniversario de la Congregación de la Misión. El encuentro buscó reconectar con el carisma de San Vicente de Paúl, fomentar la unidad en la diversidad e impulsar un renovado celo misionero basado en la oración y el servicio a los pobres.



















