“Podemos ofrecer ante el pesebre como presentes de los tres Reyes: la limosna en vez del oro, el ayuno en vez de la mirra y la oración como el incienso: y también presentárselos a la Santísima Trinidad: la oración al Padre, el ayuno al Hijo y la limosna al Espíritu...
Benito Martínez
Los belenes o nacimientos de Navidad • Una reflexión con Luisa de Marillac
Al visitar los belenes todos los Vicencianos quedamos unidos, como en una “corona de adviento”, por la misma fe, esperando las mismas gracias del Niño nacido, atados por el amor mutuo de hermanos e impulsados por el mismo carisma de servicio a los pobres.
Conversión en Adviento • Una reflexión con Luisa de Marillac
En la Biblia, cuando los profetas hablan de conversión, suponen tres momentos: El primero implica un cambio de mente, el segundo añade un cambio de voluntad, y el tercero, un cambio del actuar en la vida práctica.
Escuchar y respetar el parecer de los pobres • Una reflexión con Luisa de Marillac
Luisa de Marillac aconseja a las Hermanas del hospital de Nantes preparar alimentos sencillos y nutritivos para los enfermos, respetando sus gustos y necesidades. La reflexión alerta sobre el peligro de imponer criterios propios a los pobres y subraya la importancia de la empatía y el diálogo para comprender su realidad.
Los niños de la calle • Una reflexión con Luisa de Marillac
Luisa de Marillac suplica a san Vicente de Paúl que considere dejar de acoger nuevos expósitos por falta de recursos, ya que las cuidadoras no pueden sobrevivir sin recibir lo que se les debe. Su carta muestra el doloroso conflicto entre la caridad y las limitaciones económicas al cuidar de los más desprotegidos.
Un trabajo digno y estable para todos • Una reflexión semanal con Luisa de Marillac
Luisa de Marillac propone una organización laboral para los pobres basada en oficios útiles como el tejido, la zapatería o la costura, con el fin de ofrecerles sustento digno y estabilidad. Subraya que, aunque los beneficios iniciales sean mínimos, la Providencia y una buena gestión asegurarán el éxito a largo plazo.
La Virgen María se preocupa de este mundo • Una reflexión semanal con Luisa de Marillac
Luisa de Marillac alaba a la Virgen María como Madre de Dios y fuente de gracia, agradeciéndole por traer al mundo una ley nueva que concede la vida eterna. Su meditación refleja un compromiso personal de devoción y de dar a conocer las grandezas de María como intercesora poderosa ante Dios.
Algunos, con lo que ganan, apenas pueden alimentar una pequeña familia • Una reflexión semanal con Luisa de Marillac
Luisa de Marillac expresa su dolor por el rechazo al matrimonio de su hijo, causado por la pobreza y el desprecio social que conlleva, a pesar de las buenas cualidades del joven. Pide ayuda a un noble para respaldar a su hijo, mostrando cómo la falta de bienes materiales limita su futuro matrimonial.
Todos nacemos con una vocación • Una reflexión semanal con Luisa de Marillac
Luisa de Marillac lamenta que muchas jóvenes ingresen con entusiasmo a la Compañía pero luego la abandonen por falta de perseverancia, expresando el dolor que causa dedicar tiempo a formarlas y verlas partir. Afirma que la vocación verdadera exige firmeza, constancia y gracia divina, incluso cuando las presiones sociales y familiares desvían a las personas de su camino.








