“Voy a buscar el amor, y quiero que me acompañes”
Este año se ha organizado nuevamente en Guatemala el Encuentro Nacional de Juventud Mariana Vicentina del 27 y 28 de julio, con los objetivos de de que los jóvenes vicentinos se conozcan y puedan crear lazos familiares, ayudar a los jóvenes en su formación y realizar actividades, para mostrar a los jóvenes que la ayuda al necesitado está en el centro de nuestro carisma.
Fue un fin de semana muy divertido, activo y productivo. A continuación les presentamos las actividades que realizamos.
Comenzamos el sábado 27 de julio en la Casa Central, a las 8:00 am, con las inscripciones. Después nos dirigimos hacia el lugar de Encuentro (Obras Misioneras Pontificias). Allí comenzamos una oración, dirigida por la comunidad de Ave María (región de Quetzaltenango) y seguidamente el primer taller del encuentro, que llevó por título “Conociendo mi cuerpo”, consistió en que los jóvenes se relajaran, aprendieran a tener control sobre su cuerpo y pudieran recordar momentos de su infancia.
Después se realizó una actividad sobre los santos de la Familia Vicentina, para que los jóvenes pudieran conocer a más santos, no solo a san Vicente de Paúl. Después de almuerzo se realizaron actividades recreativas por grupos; los integrantes del consejo nacional realizaron un rally para destacar la importancia del trabajo en equipo.
A las 6:00 pm se empezó la elaboración de los panes para los más necesitados: a los encargados de cada grupo se les explicó el desarrollo de la actividad para que ellos luego se lo explicaran a sus grupos. Repartimos los alimentos en la zona 1, en el Hospital San Juan de Dios. Los jóvenes estaban muy contentos por poder ayudar, ofrecer los panes y escuchar a las personas; durante el camino los jóvenes iban muy alegres y cantando. En la noche tuvimos otro momento de encuentro con Dios: una Hora Santa, donde muchos jóvenes pudieron sentir la presencia de Dios.
El domingo, nuestra primera actividad fue la Eucaristía. Nos acompañó el padre Rafael Antonio y el consejo de las hermanas. Luego el seminarista Marvin Gómez nos impartió un tema. Finalizamos el encuentro con el almuerzo.
En resumen: fue un hermoso encuentro donde los jóvenes tuvieron la oportunidad de conocer a jóvenes de otras comunidades, con los que comparten una misma espiritualidad.
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