San Vicente era aficionado al adagio clásico, “Totum opus nostrum in operatione consistit”: “Todo nuestro trabajo consiste en la acción”; o, de nuevo, “Todas nuestras obras terminan en acción”; o, más libremente, “La acción es nuestra única tarea”. Esto es aplicable a todos, especialmente a los líderes.

Claire Lew escribió, en Action is the Answer [La acción es la respuesta] en el blog Signal v. Noise:

No es lo que dices que importa – es lo que haces.

Constaté la verdad de este viejo adagio, de primera mano, hace unos seis años.

En ese momento, yo no era CEO de “Know Your Company”. Yo era empleado en otra empresa.

Como empleado, recuerdo haber hecho una sugerencia a nuestro CEO sobre cómo deberíamos comercializar un nuevo programa… Nunca olvidaré cuán casualmente se dejó de lado.

Recuerdo haber preguntado a nuestro CEO una pregunta por correo electrónico sobre una nueva idea que tenía, y si era algo a lo que estaría abierto a considerar…

Nunca olvidaré que él nunca respondió a mi correo electrónico.

Recuerdo haber lanzado un nuevo enfoque para pensar en nuestro sitio web a nuestro CEO…

Nunca olvidaré lo defensivo que se puso respecto a por qué las cosas eran como eran.

El despido, la inacción y la actitud defensiva me decían alto y claro: “no quiero tus comentarios. No pienso hacer nada con eso”. A menudo olvidamos como líderes lo mucho que nuestras acciones dicen o no dicen.

Basta con decir que nunca hablé y ofrecí una respuesta honesta después de esos casos, en el futuro. Los estudios han descubierto que la mayor razón de porqué la gente no habla en el trabajo es porque creen que es inútil. Los empleados no piensan que algo cambiara con sus comentarios… por lo que no los dan.
Soy la prueba viviente de esa estadística.

Si deseas un feedback honesto, debes actuar de alguna forma sobre el feedback que has recibido. Demostrar a los empleados que vale la pena su esfuerzo para ser honesto contigo.

No importa cuántas preguntas específicas hagas o qué tan bien recibas el feedback, lo que hagas con él siempre llevará más peso que cualquier otra cosa.

“Liderar con el ejemplo” o “Liderar desde el frente” son dichos comunes que nos gusta leer en los libros de gestión y asentir con la cabeza. Pero, ¿internalizamos y practicamos activamente esos sentimientos?

Si estás luchando con las preguntas de cómo retener mejor a sus empleados, cómo mejorar su cultura de la compañía, cómo cultivar la regeneración más honesta de sus empleados…

La acción es la respuesta.



Sustituir la palabra “empleados” por “miembros” o “cohermanos” o “hermanas”. Sustituir CEO por Presidente, o Superiora General, o Director General… Pensemos en ello…

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