En muchas aldeas remotas de las zonas rurales de Camboya, el acceso a agua limpia sigue siendo una lucha diaria. A pesar del progreso nacional en cuestiones de agua y saneamiento, comunidades enteras aún dependen de fuentes no seguras como estanques o pozos poco profundos, y muchas enfrentan desafíos de salud directamente relacionados con la mala calidad del agua.


















