Franciscus Hubertus Schraven fue un sacerdote y obispo vicenciano holandés conocido por su celo misionero y su caridad. Al servicio de China durante tiempos turbulentos, fue martirizado el 9 de octubre de 1937 en Zhengding por negarse a entregar a mujeres chinas a los soldados japoneses. Su vida fue reflejo del espíritu vicenciano de servicio a los pobres, fidelidad al Evangelio y hospitalidad.
















