En Makinsk, Kazajistán, sor Halina puso en marcha el proyecto «Techo seguro y agua pura» para ayudar a Tatiana y Maria, dos madres solteras enfermas que vivían en condiciones muy duras. Con trabajadores locales y el apoyo de toda la comunidad, Tatiana recibió un tejado nuevo y una cocina renovada, mientras Maria obtuvo agua corriente limpia, recuperando ambas seguridad, dignidad y esperanza.
Hijas de la Caridad
Proyectos Rosalía: El pececito se hará grande
En la Escuela Inclusiva Lindalva de Benin City, Nigeria, la ampliación de una piscifactoría proporciona alimentos ricos en proteínas a precios asequibles, al tiempo que crea empleo y formación para personas con discapacidad. El proyecto, ya autosuficiente, beneficia a 370 personas vulnerables, financia estudios y devuelve salud, dignidad y esperanza a niños como Miriam.
Proyectos Rosalía: La hora de los experimentos
En la Unidad Educativa La Inmaculada de Trinidad, Bolivia, el proyecto «El tiempo de los experimentos» equipó un laboratorio científico para 750 alumnos. Los nuevos materiales de química, física, biología y otras ciencias permiten un aprendizaje práctico, fomentan el pensamiento crítico e inspiran futuras vocaciones científicas.
Proyectos Rosalía: La ausencia duele, escuchar repara
En Filipinas, «La ausencia duele, la escucha repara» ofrece apoyo psicosocial a niños cuyos padres trabajan en el extranjero. Mediante talleres para jóvenes y cuidadores, los participantes aprenden a expresar sus emociones, afrontar la separación y recuperar la confianza. Más de 220 niños han encontrado ya apoyo, sanación y una esperanza renovada.
Proyectos Rosalía: El camino de los olvidados
En Bahir Dar, Etiopía, el proyecto «El camino de los olvidados» ayudó con alimentos, ropa de abrigo y atención médica a familias desplazadas por el conflicto. Ochenta personas recibieron asistencia directa y más de 150 familiares se beneficiaron indirectamente. Además de cubrir necesidades urgentes, la iniciativa devolvió dignidad, redujo la ansiedad y renovó la esperanza de mujeres y niños vulnerables.
Proyectos Rosalía: ¡Adelante, precioso grupo!
En Mekelle, Etiopía, las Hijas de la Caridad acogieron a diez jóvenes vulnerables procedentes de zonas rurales aisladas. Les proporcionaron alojamiento, protección, material escolar y acompañamiento personal. Todas pudieron continuar sus estudios o iniciar una formación profesional, recuperando así la seguridad, la dignidad, la confianza y la esperanza en un futuro autónomo.
Proyectos Rosalía: Entra en la tienda
En Chorzów (Polonia), el proyecto «Entra en la tienda» transformó un sencillo punto de reparto de comida en un espacio climatizado y acogedor para unas 70 personas vulnerables. Allí pueden comer juntas, entrar en calor, rezar, conversar y sentirse valoradas. La iniciativa demuestra cómo la hospitalidad y la solidaridad alivian la soledad y devuelven dignidad y esperanza.
Proyectos Rosalía: Esta será la casa de la felicidad
En Siberia, el proyecto «Esta será la casa de la felicidad» permitió a Helena, madre sola de tres hijos, comprar la otra mitad de su vivienda adosada y rehabilitarla. Gracias a Proyectos Rosalía, a las Hijas de la Caridad y a la solidaridad de sus allegados, la familia disfruta por fin de un hogar estable, seguro y con calefacción.
Proyectos Rosalía: Alumnado bien sentado, conocimientos adquiridos
El proyecto «Alumnado bien sentado, conocimientos adquiridos», desarrollado en Nigeria, en uno de los estados más pobres del país, tenía como objetivo mejorar las condiciones de aprendizaje de los niños y niñas de la Escuela Inclusiva Lindalva, proporcionando mobiliario escolar adaptado a su edad y a sus discapacidades.















