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Evangelio y Vida para el 13 de junio de 2022
“Si uno te obliga a caminar mil pasos, camina dos mil”
1 Re 21, 1-16; Sal 5; Mt 5, 38-42.
Píos ha mostrado su generosidad con nosotros desde el comienzo de la creación. Antes de crear al hombre y a la mujer se aseguró de crear y proveer todo lo necesario para su supervivencia: una atmósfera propicia, el agua, las plantas, los animales y todo lo que contribuiría a que el ser humano pudiera vivir en este planeta con todas sus necesidades básicas cubiertas. ¿Y nosotros que hemos hecho de nuestro planeta?
Su generosidad y amor le llevaron a enviarnos a su Hijo, Jesús. La bondad y la generosidad de Dios no están dirigidas única y exclusivamente a los que son buenos y siguen sus caminos, Dios es generoso y extiende sus bondades a todos, buenos o malos, justos o injustos. Él murió en la cruz por toda la humanidad para darnos la oportunidad de aceptar su regalo de amor y salvación (1 Tim 2, 4).
Y así quiere Jesús que sea nuestro amor, un amor hecho obras. La generosidad nos llevará a dar al otro no porque lo merezca, sino porque lo necesita.
Señor, enséñame a ser generoso, a dar sin calcular, a servir sin esperar recompensa, a acercarme al que menos me agrada, a hacer el bien y amar siempre gratuitamente.
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: Benjamín Romo Martín C.M.
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