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Evangelio y Vida para el 13 de febrero de 2024
“¿Todavía no comprenden?”
Sant 1, 12-18; Sal 93; Mc 8, 14-21.
No solo los fariseos eran “ciegos voluntarios” frente a la presencia de Dios en Jesús. También los discípulos, en ocasiones, podían cojear del mismo pie. Como en el relato de hoy.
Después del encuentro de ayer con los fariseos, Jesús y sus discípulos se embarcaron. Jesús quiso retomar lo que había sucedido para enseñar algo a sus discípulos: “Cuídense de la levadura de los fariseos…”, comienza. Pero los discípulos están inquietos por otra cosa: ¡No llevan más que un pan!, y ya va siendo hora de comer.
Al darse cuenta, Jesús les recuerda los dos milagros en que dio de comer a multitudes, y que ellos mismos presenciaron. “¿Todavía no comprenden?” ¿También ustedes están ciegos? Si llevaban con ellos al que alimentaba a multitudes con unos cuantos panes, ¿por qué se preocupaban? ¿Qué más necesitaban, si tenían a Jesús con ellos, dentro de la barca? ¿Por qué no podían confiar?
Jesús se da cuenta que sus discípulos necesitan crecer todavía en su adhesión, en su confianza, en su abandono. Tendrá que seguir tocando su corazón.
Pidámosle que convierta y toque el nuestro también, y que nos abra los ojos. Que nos ayude a crecer en nuestra confianza y abandono en él.
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: Silviano Calderón Soltero C.M.
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