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Homilia - P. Irving

16 de julio, 2014


Me da mucho gusto celebrar esta Eucaristía, esta acción de gracias en esta capilla de la Medalla Milagrosa, lugar que ha dado origen a nuestro caminar y donde actualmente miles de jóvenes tienen sus ojos puestos,por el significado que tiene la Presencia de nuestra madre en sus vidas. La presencia de María en la vida de los jóvenes de muchas partes del mundo que pertenecen a JMV o alguna asociación Mariana, que colaboran en la construcción del Proyecto de Dios, pues confían que es posible un mundo mejor.

Agradezco a Dios;por permitirnos encontrarnos,por su presencia de cada uno de ustedes, por su respuesta a esta invitación y por aquellos que han hecho posible esta reunión.

Nos une una tarea:“Acompañar a los jóvenes y asesores de diversos países”, con diversas realidades,situaciones, edades, sueños e ilusiones,para que encuentren el camino de la alegría, de la felicidad, en el servicio a los más desfavorecido; colaborando en el proyecto de amor que Jesús nos encomendó. Estos días estaremos compartiendo la vida, nuestra experiencia de trabajo e inquietudes; así mismo la fe en Jesucristo que nos invita a estar con los pequeños, los vulnerables, los que pueden caer en la exclusión, no solo por sus inquietudes e ideas, sino por que es una tendencia en el Mundo; excluir a los jóvenes.

En la monición de entrada nos indicaban como Isaías llama a Asiria “vara” y “bastón”dos signos para una ciudad. El profeta quiere que el pueblo tome conciencia de la manera contraria en la que vive. Pero, ¿Por qué vara? La vara sirve para castigar, por falta de responsabilidad, de cumplimiento, de la desobediencia, ¿de quién?, del pueblo. Desobediencia a su fidelidad. ¿Por qué Bastón? El bastón tiene un significado positivo: porque mueve a quien lo lleva, le ayuda avanzar,a quitar lo que puede estorbarle en el camino, te impulsa, te puedes apoyar en el cansancio, y todo ello es para no quedarse en el mismo lugar, o detenernos.

Que Jesús sea como nuestro bastón para seguir, continuar, apoyarnos para caminar, ir hacia delante a pesar de las dificultades que podamos encontrarnos, es decir: no hay que detenernos o desfallecer. La lectura de hoy nos invita a fortalecer nuestro caminar en la fidelidad al proyecto de Jesús. Y en este momento en el que nos encontramos, fortalecer el trabajo de acompañar a los jóvenes, que Jesús sea nuestro bastón y nosotros bastón de ellos.

En esta misma línea en el Evangelio: Jesús no solo toma en cuenta, aquellos que ponen su seguridad en la inteligencia, en sus dones; se alegra también con los pequeños, aquellos que abren su corazón a la palabra, a su misterio, a su proyecto de amor y de entrega. En la época de Jesús, la novedad que traía el Evangelio les costó trabajo entenderlo, por que venía del hijo del carpintero. Así constata la elección del Padre “así te ha parecido bien” (v.20). Esta misma reacción, es común en el ser humano de hoy, excluir a Dios de su existencia, a veces consciente y otras inconsciente; el hombre que rechaza a Dios se cierra en su propia opinión, no sabe encontrar un camino de alegría. Este camino de la alegría es el que hay que promover, significa ayudar a los jóvenes a encontrar el camino de la alegría, y a la medida que les ayudemos a ellos, nos ayudaremos también nosotros!!!!!

Les exhorto a compartir su vida con todos aquellos que han respondido a la llamada, los que estamos aquí. Para poder llevarnos y compartirtodas las experiencias, herramientas y esfuerzos. Abramos nuestra mente y nuestro corazón para compartir, dejarnos conocer y conocer a los demás; no seamos como los reyes de Judá: Ajaz y Ezequiel, como dicen la lectura del profeta Isaías, que prefirieron buscar su seguridad en sus ideas y se olvidaron que el Reino de Dios implicaba: apertura, esfuerzo, una nueva mirada, una nueva escucha, nuevos retos, hablar de nuevas realidades.

Se que el idioma puede ser una de nuestras frontera, pero tenemos un lenguaje que no tiene fronteras, que es el lenguaje del amor; que nos invita a derrumbar fronteras mentales para ser mas humanos y más personas con actitud de acoger a los demás, para que no perdamos es esperanza de un mañana mejor. Nuestro Papa Francisco invita a la juventud a no estar en banca de espera, ni en fila esperando, sino que invita a jugar en 1ª. Línea, en la delantera, Se necesita que asumamos compromiso verdadero para que desarrollen el proyecto de Dios que significa: Con ellos juguemos en 1ª. Línea.

Que el Espíritu Santo nos ilumine y Nuestra Madre María, como madre nos fortalezca, nos anime a seguir sirviendo con mucha alegría!!!!