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Enciclopedia:Efemérides/29 de septiembre

1644. Fundación de la casa de la Congregación de la Misión en Montmirail.

1655. Conferencia de Vicente de Paúl a las Hijas de la Caridad dedicada a la explicación de las Reglas Comunes, que sigue a las tenidas el 1 y 8 de agosto anteriores sobre la observancia y la fidelidad a las reglas. Vicente da como razones para cumplirlas: que así se cumple la voluntad de Dios; que la casa y la Compañía irán bien; que son fáciles de guardar; que vienen de Dios y tienden a Él. Vicente dice que no hay que pensar si se pecará si se rompe una regla, porque a las almas que aman a Nuestro Señor basta con decirles que al observarlas agradan a su divino Esposo para que lo hagan. No obstante añade que sí hay que pensar en ello porque si se falta a un mandamiento de Dios se peca. Pone el ejemplo de la regla que recomienda la pureza, que pide llevar la vista baja y que no se deje entrar a los hombres en la habitación, y también el de la que manda que se amen las una a las otras. Dice que no cumplir la regla que pide levantarse a las cuatro de la mañana no es pecado con tal que el mal ejemplo no sea seguido por otra hermana, incurriéndose en escándalo. Vicente lee la primera regla y desarrolla la idea de que nunca ha habido una Compañía que alabe más a Dios que la de las Hijas de la Caridad. Sigue leyendo las reglas y, llegado al punto correspondiente, pregunta dos veces a las hermanas si están dispuestas a ir a cualquier lugar al que se las envíe sin excepción. Todas responden que sí. Entonces Vicente dice que sería digna de un gran castigo la que enfriara a las demás quejándose de las órdenes de los superiores, murmurando y criticando. Se pregunta si hay un infierno lo bastante duro para las que desanimasen a las demás preguntando ¿por qué esto o lo otro?, o ¿para qué estos hábitos? habría que tenerlos de otro modo, o ir tan lejos es muy molesto ¿no se estaría igual de bien en este país?. Vicente les dice que a la que obra así deben mirarla como a un Judas que quiere destruir la Compañía y les pide que huyan de ella. Luego continúa leyendo la regla que habla de mantenerse en estado de gracia, es decir, no tener ningún pecado mortal, ni tampoco venial si es posible. Dice que si se comete uno, hay que confesarse cuanto antes, sobre todo si es mortal, y no acostarse nunca sin confesarlo. Cita que el Cardenal de la Rochefoucauld hacía dormir en su habitación al confesor para poder decirle que había tenido un mal pensamiento tan pronto como ocurriera. Vicente les dice que deben pedir muchas veces a Nuestro Señor que les conceda la gracia de guardar bien las reglas y concluye pidiendo a Dios por las Hijas de la Caridad.

1663. Tras más de cuatro meses de travesía, llega a la isla de San Lorenzo, actualmente Madagascar, la octava expedición vicenciana de misioneros formada por los padres Nicolás Étienne y Miguel Manié y los hermanos Guillermo Lebrun y Patte. El viaje no ha estado exento de peligros, como el del 14 de septiembre en el que, tras doblar el Cabo de Buena Esperanza, lograron esquivar un iceberg. Esperan encontrarse con Santos Bourdaise, el último misionero paúl en la isla, que había llegado en la segunda expedición, de 1654; sin embargo hace seis años que ha muerto. Enseguida los misioneros levantarán un nuevo templo y empezarán una misión. Étienne, pensando que para convertir a la población hay que convertir a sus jefes, se dirigirá, junto con el hermano Patte y un malgache, a la aldea de Dian-Manangue, un cabecilla belicoso; pero por el camino serán asesinados a traición.

1671. El superior general, P. Renato Alméras, anuncia que el papa Clemente X ha acordado nuevos favores a la Congregación de la Misión. Han sido obtenidos por el Cardenal Julio Spinola entusiasmado por las misiones que los Paúles de Roma han realizado en su obispado de Sutri.

1856. En Châtillon-les-Dombes, el superior general, P. Juan Bautista Étienne, asiste a la inauguración de la estatua que el pueblo ha querido levantar en honor de San Vicente de Paúl. La obra es del escultor Emiliano Cabuchet.

1883. En Château-l'Évêque, tras un retiro pastoral predicado por el padre paúl Gillot, un nutrido grupo de sacerdotes de Périgueux conducidos por su obispo, Mons. Nicolás José Dabert, acude en peregrinación al lugar en el que Vicente de Paúl recibió la unción sacerdotal. En la iglesia se celebra una misa presidida por el obispo y en la que comulgan todos los sacerdotes. A ellos se unen ochenta hijas de la Caridad que han terminado también sus Ejercicios y un centenar de fieles. Tras la misa, Mons. Dabert pronuncia un discurso en el que explica que el sacerdocio recibido en este lugar por san Vicente fue la fuente de su caridad y declara: "Desde este momento quedan inauguradas las peregrinaciones. Esperamos a los miembros de las Conferencias de San Vicente de Paúl, a las Voluntarias de la Caridad, a los jóvenes de María, a los fieles".