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Enciclopedia:Efemérides/26 de julio

1658. Conferencia de Vicente de Paúl en San Lázaro sobre los motivos para no hablar de los defectos del prójimo, las ocasiones en que se cae más ordinariamente y los medios para corregirse.

1685. La superiora general de la Compañía de las Hijas de la Caridad, Madre Maturina Guérin, envía una circular generalizando el uso de la toca con cuernos, en la que se dice que el superior general, P. Edmundo Jolly, informado de la necesidad que muchas hermanas tienen de llevarla para protegerse del frío en invierno y del sol en verano, lo que causa una falta de uniformidad, ha permitido que la lleven todas, con la condición de que la tela no sea más fina que la del resto de la ropa blanca, para evitar que lo que se permite por necesidad acabe sirviendo a la vanidad.

1846. En Troyes, en la capilla de la casa de Caridad de la parroquia de San Juan, sor Apolonia Andriveau ve a Nuestro Señor que tiene un escapulario rojo: el de la Pasión de Jesús y Compasión de María. El 25 de junio de 1847, menos de un año después de la primera visión de esta hija de la Caridad, el papa Pío IX aprobará está devoción.

1854. El cólera hace su aparición entre las tropas francesas del Pireo. Una fragata parte de Esmirna llevando a seis hijas de la Caridad para atender a los enfermos. De cuatro mil hombres, se producen ochocientas víctimas. Del Pireo, la epidemia llega a Atenas, a donde las hermanas acuden, quedándose un mes. Un paúl, el P. José Le Pavec, capellán de las tropas francesas, alcanza tal prestigio que el superior general de la Congregación de la Misión, P. Juan Bautista Étienne, recibe agradecimientos oficiales y el misionero aprovecha para continuar su tarea en el campo de Moslaq que alberga a treinta mil hombres. Allí encontrará nueve campamentos de barracas con un centenar de afectados por el cólera en cada uno. Las hermanas se alojarán en una barraca, donde guardarán el Santo Sacramento. El P. Le Pavec llevará una custodia para dar la comunión a los moribundos. Una vez restablecidos los soldados o reincorporados al frente de las hostilidades, las hermanas regresarán a Salónica.

1897. En París, en la capilla de la calle del Bac, el Arzobispo de París, Cardenal Francisco María Benjamín Richard de la Vergne, en nombre del Soberano Pontífice, corona a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. El superior general, P. Antonio Fiat, había solicitado este favor al papa León XIII. El orfebre de París, en el número 9 de la calle de la Paz, Mellerio ha realizado una obra de arte con las perlas, diamantes y joyas para la corona que se han dado con admirable prodigalidad. La ceremonia tiene lugar a las ocho de la mañana y le sigue la misa pontifical cantada por el Cardenal. Las dimensiones de la capilla obligan a escoger los asistentes. La mayor parte de la nave está ocupada por los sacerdotes de San Lázaro, el resto por las visitadoras de las Hijas de la Caridad y las hermanas sirvientes de París. En recuerdo del P. Teodoro de Ratisbona, la superiora general de las Damas de Sión y su asistente han sido invitadas. Por la tarde, tras el sermón pronunciado por el Obispo de Verdún, Mons. Juan Pedro Pagis, se desarrolla una hermosa procesión por los patios y jardines de la Comunidad. En la semana siguiente el pueblo de París, alertado por su arzobispo, y junto con sus párrocos y peregrinos venidos de fuera, acudirá a la capilla.