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Enciclopedia:Efemérides/1 de noviembre

1659. Carta de Luisa de Marillac a sor Maturina Guérin, que estando en La Fère para servir a los pobres ha sido victima de una calumnia: "Sobre lo que se dice falsamente, hay que permanecer en paz, no preocuparse y dejar a Dios nuestra justificación".

1827. El Arzobispo de París, Mons. Jacinto Luis de Quélen, bendice la capilla de la Casa Madre de la Congregación de la Misión, situada en el número 95 de la calle de Sèvres. La construcción se inició hace poco más de un año y solo tiene una nave; los bajos laterales se añadirán en 1859. El P. Juan Bautista Étienne que, como procurador, se ha ocupado activamente de las obras, es el maestro de ceremonias. Poco antes de las nueve el superior general, P. Pedro de Wailly, rodeado de la comunidad ha recibido al Arzobispo. Tras los ritos habituales, Mons. de Quélen celebra la primera misa en el altar mayor, que se cambiará en 1854 por el actual. Los seminaristas que intervienen como acólitos son el hermano de Juan Gabriel Perboyre, Luis Perboyre, que morirá en el barco que lo llevaba a China, y José Marcial Mouly, que será consagrado obispo en 1842 y nombrado primero Prefecto y luego Vicario apostólico de Pekín, en 1846 y 1856 respectivamente.

1850. Carta del superior general de la Congregación de la Misión, P. Juan Bautista Étienne, a las hijas de Isabel Ana Seton, que se unen a la Compañía de las Hijas de la Caridad cuyas Reglas practicaban desde 1813. En la carta dice: "La unión que acaba de consumarse es la recompensa de su amor por los Pobres y de su celo por practicar las virtudes que componen el espíritu de san Vicente... Ustedes se convertirán en la alegría, el consuelo y la gloria de la Iglesia de Estados Unidos y Dios se servirá de ustedes para hacer conquistas innumerables para el Evangelio".

1912. En París, muere el P. Julio Mailly. Nació el 27 de diciembre de 1830, en Ancy-Le-Franc, en el departamento francés de Yonne, en la región de Borgoña. Recibió una intensa educación cristiana. A los cinco años, su abuela le hacía recitar de memoria la Pasión de Nuestro Señor. Su madre, Dama de la Caridad y tesorera de la obra de Santa Genoveva, acudía a menudo a la Casa Madre de la Congregación de la Misión para ver al P. Juan Bautista Étienne, por el que profesaba una gran admiración. Julio Mailly acompañaba a su madre y un día, con quince años, en la sala de las Reliquias, el P. Étienne le puso sobre los hombros uno de los vestidos de Vicente de Paúl... Con dieciocho años, entró en la Escuela Politécnica de la que salió, en 1850, como oficial de artillería; cinco años después dimitió para ser inspector adjunto de Finanzas. Al poco se casó con la hija de un diputado de Lozère; pero enviudó a los dieciocho meses y se sintió atraído por la vida religiosa, entrando en la Casa Madre el 27 de diciembre de 1859, día en que cumplía veintinueve años. Sacerdote en 1864, sus capacidades en materia financiera fueron aprovechadas rápidamente y con gran éxito. Durante el sitio de París y la Comuna de 1871, el P. Mailly avitualló abundantemente a las dos Casas Madres, excepto de queso y salchichón, que, a pesar de sus muchos esfuerzos, no pudo encontrar; y gracias a sus conocimientos de artillería, protegió a las dos Casas contra los incendios. Se dijo que este alma, que siempre fue militar, destacaba más en esos días en que las bombas llovían sobre París: nada le impidió llevar el consuelo de su presencia y palabra a las hermanas. En las visitas domiciliarias de los Comuneros, su actitud salvó varias veces a las Casas Madres. El P. Mailly fue procurador general durante los generalatos de los padres Juan Bautista Étienne, Eugenio Boré y Antonio Fiat. Dejó el cargo por motivos de salud en 1885. Sus últimos veintisiete años los dedicó a confesar y escribir.

1933. En el Vaticano, en la sala del Consistorio, en presencia del papa Pío XI, rodeado por los Cardenales Camilo Laurenti y Alejandro Verde, se da lectura al decreto por el que la Congregación de los Ritos proclama la autenticidad de los milagros atribuidos a la intercesión de la beata Luisa de Marillac. El superior general de la Congregación de la Misión, P. Carlos Souvay, acompañado por el postulador de la causa, P. Scognamillo, lee unas palabras que expresan la alegría y el agradecimiento de la familia vicenciana. El soberano pontífice se declara feliz de poder resaltar la fiesta de Todos los Santos de este año santo rindiendo homenaje a "una admirable flor de santidad y a un fruto exquisito de la Redención".