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Enciclopedia:Efemérides/10 de septiembre

1598. En Dax, el Vicario general, Guillermo de Massiot, encargado de la administración diocesana durante la sede vacante, firma y entrega a Vicente de Paúl las cartas dimisorias que le permiten ser ordenado subdiácono por un obispo de su elección. Vicente, que entonces apenas tiene dieciocho años, prosigue sus estudios de teología en la Universidad de Toulouse. Puede hacerlo con los ingresos que obtiene dando lecciones en una institución de Buzet, pequeña localidad situada a unos treinta kilómetros de Toulouse.

1648. Carta de Vicente de Paúl al sacerdote de la Misión en Roma, P. Juan Dehorgny, en contestación a la suya, en la que trata del libro "De la comunión frecuente" del jansenista Antonio Arnaud, con cuyas ideas parecía simpatizar el P. Dehorgny. Vicente se apoya en varios pasajes del libro para poner de manifiesto a su interlocutor la intención del autor. Siguen a modo de resumen unos párrafos de la carta: "Todos los innovadores hacen lo mismo: siembran de contradicciones sus libros para que, si alguien los reprende en algún punto, puedan escaparse diciendo que en otra parte mantienen lo contrario... Sobre lo que se atribuye al libro de la frecuente comunión de apartar a la gente de la recepción frecuente de los santos sacramentos, le respondo que es verdad que este libro aparta poderosamente a todo el mundo de la recepción frecuente de la santa confesión y de la santa comunión, aunque aparente, para mejor ocultar su juego, estar muy alejado de este propósito... Le confieso con franqueza que, si hiciera del libro del señor Arnauld tanto caso como usted hace, no sólo renunciaría para siempre a la santa misa y a la comunión por espíritu de humildad, sino que hasta sentiría horror de este sacramento, pues es verdad que él lo presenta, respecto a los que comulgan con las disposiciones ordinarias que aprueba la iglesia, como una trampa de Satanás y como un veneno que emponzoña a las almas y trata a quienes se acercan a él en esa situación nada menos que de perros, de puercos y de anticristos... Por lo demás, me parece que es una herejía decir que es un gran acto de virtud querer retrasar la comunión hasta la muerte, ya que la iglesia nos manda comulgar todos los años. También es una herejía preferir esa pretendida humildad a toda clase de buenas obras, siendo evidente que por lo menos el martirio es mucho más excelente. Y también, decir absolutamente que Dios no es honrado en nuestras comuniones y que no recibe de ellas más que ultraje y ofensa... El señor Arnauld ¿podría demostrar más claramente que su libro no está compuesto más que con el deseo de arruinar la misa y la comunión, ya que apela a toda la antigüedad para predicarnos la penitencia (de la que jamás he visto hacer un solo acto al autor de esta doctrina ni a los que le ayudaban a introducirla) y después de todas estas fanfarrias se contenta con que no se comulgue?".

1712. El papa Clemente XI autoriza el establecimiento de los misioneros paúles en Portugal.

1718. Circular del superior general, P. Juan Bonnet, recordando a las Hijas de la Caridad la obligación de hacer retiros todos los meses y ejercicios todos los años.

1794. Muere en la isla Madame, en la desembocadura del río francés Charente, el sacerdote paúl de treinta y seis años, Juan Janet. Nació en la diócesis de Périgueux y era profesor de teología en Angoulême cuando estalló la Revolución. Se negó a prestar el juramento exigido por la Constitución Civil del Clero y, en lugar de irse con su familia, prefirió continuar ejerciendo su ministerio clandestinamente en la ciudad. Denunciado, fue apresado y poco después enviado a Rochefort. Embarcado en el Washington, los sufrimientos que pasó allí le llevaron a la extenuación a penas llegado a la isla Madame.

1832. En París, el Vicepresidente de la Administración General de los Hospitales, Sr. de la Bonnardière, escribe una carta al Procurador de la Congregación de la Misión, P. Juan Bautista Étienne, en la que expresa el consuelo que para el Consejo de los Hospicios ha supuesto que los Lazaristas hayan puesto su Casa Madre a disposición de la Administración y su dedicación a recibir a los enfermos y darles los consuelos espirituales. En efecto, en la primavera de este año se había declarado en la capital una epidemia de cólera; siguiendo el ejemplo del Arzobispo de París, Mons. Jacinto Luis de Quélen, que se dedicaba sin descanso a los afectados, la Casa Madre se había convertido en una ambulancia.

1926. Llegan a Bikoro, en el Congo, los primeros Sacerdotes de la Misión.