Sections

17 de abril de 1653

Conferencia de Vicente de Paúl a las Hijas de la Caridad sobre el jubileo. Sobre el mismo tema también se conservan la del 15 de octubre de 1641 y la del 14 de diciembre de 1656. Vicente dice a las hermanas que va a enseñarles lo que es el jubileo y les ruega que lo retengan bien para enseñárselo a las ausentes y principalmente a los pobres. Después de relacionarlo con el año jubilar que se celebraba cada cincuenta años antes de Cristo, explica que en el pecado hay dos males, el mal de la culpa y el mal de la pena; por la culpa, damos la espalda a Dios, y por la pena, giramos la cara hacia las criaturas. Vicente pone el ejemplo de David, al que el profeta Nathan anunció que Dios le había perdonado su pecado, pero que su hijo moriría, y comenta que Dios había perdonado a David, no obstante lo cual le castiga por la pena debida por este pecado. La confesión borra el mal de la culpa, de modo que si antes de la confesión se tenía el rostro girado hacia las criaturas, después, se vuelve a girar hacia Dios. La culpa es perdonada pero no la pena, que se perdona en el purgatorio por el fuego, que, según san Agustín, es más grande y punzante de lo que podemos imaginarnos y del que el fuego elemental no es más que una representación, o ganando el jubileo. Este es extraído de los tesoros de la Iglesia, es decir, de los méritos de la vida y pasión de Nuestro Señor, y de los de la Virgen, que ha sufrido mucho y no ha pecado nunca, y los santos, que, como san Lorenzo, han sufrido más de lo que correspondía por sus pecados. Estos tesoros pueden ser aplicados por el Papa. Vicente añade que los concilios generales también son dispensadores del jubileo y que los obispos pueden disponer de estos tesoros en sus diócesis por las indulgencias durante cien días solamente. Para ganar el jubileo hay que hacer lo que el Papa ordena, que es confesarse y comulgar, visitar las iglesias y rezar las oraciones ordenadas. Tras esto repasa la conferencia preguntando los distintos puntos de la misma a las distintas hermanas.