Luisa de Marillac

Los niños de la calle ⢠Una reflexión con Luisa de Marillac
Luisa de Marillac suplica a san Vicente de Paúl que considere dejar de acoger nuevos expósitos por falta de recursos, ya que las cuidadoras no pueden sobrevivir sin recibir lo que se les debe. Su carta muestra el doloroso conflicto entre la caridad y las limitaciones económicas al cuidar de los mÔs desprotegidos.

Un trabajo digno y estable para todos ⢠Una reflexión semanal con Luisa de Marillac
Luisa de Marillac propone una organización laboral para los pobres basada en oficios Ćŗtiles como el tejido, la zapaterĆa o la costura, con el fin de ofrecerles sustento digno y estabilidad. Subraya que, aunque los beneficios iniciales sean mĆnimos, la Providencia y una buena gestión asegurarĆ”n el Ć©xito a largo plazo.

La Virgen MarĆa se preocupa de este mundo ⢠Una reflexión semanal con Luisa de Marillac
Luisa de Marillac alaba a la Virgen MarĆa como Madre de Dios y fuente de gracia, agradeciĆ©ndole por traer al mundo una ley nueva que concede la vida eterna. Su meditación refleja un compromiso personal de devoción y de dar a conocer las grandezas de MarĆa como intercesora poderosa ante Dios.
La mujer como instrumento de la caridad divina ⢠Una reflexión semanal con Luisa de Marillac
Santa Luisa de Marillac subraya cómo la Providencia se ha servido de las mujeres para socorrer a los afligidos, con señoras de alta alcurnia dedicando su tiempo y vida al cuidado y salvación de los pobres enfermos. La reflexión plantea la importancia del papel femenino en la Iglesia y la necesidad de abrir espacios reales de participación y liderazgo en la vida eclesial del siglo XXI.
Tolerarse en familia y en comunidad ⢠Una reflexión semanal con Luisa de Marillac
En una carta a una Hermana que no aceptó ser corregida, santa Luisa de Marillac le recuerda que imitar a Cristo implica aceptar la corrección, servir a los demĆ”s y dejar a un lado el orgullo personal. La reflexión amplĆa esta enseƱanza hacia una invitación a la tolerancia, imprescindible hoy frente al fanatismo, la exclusión y la intolerancia.
También en la ciudad hay pobres ⢠Una reflexión semanal con Luisa de Marillac
En su carta a las Hermanas que van camino de Narbona, santa Luisa de Marillac les recuerda mantener su vida sencilla y atender con especial dignidad a los āpobres vergonzantesā que no acuden a los hospitales. La reflexión subraya que la verdadera caridad exige salir al encuentro de los mĆ”s ocultos y olvidados, con paciencia, sinceridad y un corazón lleno de compasión.
No ambicionar cargos ⢠Una reflexión semanal con Luisa de Marillac
Santa Luisa de Marillac expresa su preocupación de que sus propias faltas estĆ©n debilitando la CompaƱĆa de las Hijas de la Caridad y pide ser sustituida por alguien que dĆ© mejor ejemplo. La reflexión subraya que el verdadero liderazgo, especialmente en la Familia Vicenciana, debe surgir del deseo de servir y no de la ambición, en sintonĆa con la sabidurĆa antigua y la humildad cristiana.
Dar trabajo y enseñar un oficio ⢠Una reflexión semanal con Luisa de Marillac
Santa Luisa de Marillac organizó un taller textil para ofrecer trabajo digno a los pobres, uniendo el cuidado espiritual con el apoyo prÔctico. Su liderazgo reflexivo transformó donaciones en una obra social sostenible, demostrando que la oración profunda puede inspirar acciones valientes por la justicia.
La Dignidad de las Mujeres Refugiadas ⢠Una reflexión semanal con Luisa de Marillac
En medio de la insurrección de la Fronda, Santa Luisa de Marillac se opone a que jóvenes refugiadas sean confundidas con las Hermanas de la Caridad, protegiendo asà su integridad y la misión religiosa. La reflexión destaca cómo los prejuicios de género y el desprestigio del celibato afectaban a las mujeres consagradas, señalando la necesidad de apoyo y comprensión hacia quienes eligen esa vocación.
Atender las necesidades de los emigrantes y refugiados ⢠Una reflexión semanal con Luisa de Marillac
Durante el conflicto de la Fronda, Luisa de Marillac escribió con dolor sobre la huida mientras otros se quedaban para ayudar a los pobres a pesar del peligro. Su carta y la reflexión nos instan a afrontar nuestra indiferencia hacia los emigrantes y a responder con empatĆa y acción.
Luisa de Marillac, una mujer comprometida (Parte 1 de 5) (una nueva serie)
Luisa de Marillac despierta por su fe en un Dios que toma partido en favor de los pobres, ve la persona reducida a la miseria que se halla en su camino y se compromete en una acción.
Jueves gordo, viernes flaco, sƔbado regular; domingo, lunes y martes, carnaval
"Es necesario que Sor Juana Bonvilliers haga un breve viaje y venga a ParĆs; le ruego a usted, Sor Genoveva, que la envĆe lo antes que le sea posible, porque si bien confĆo plenamente en usted, como en ninguna otra de nuestras Hermanas, no serĆa conveniente, sin...










