Clamar a Dios siempre sin desanimarse

Clamar a Dios siempre sin desanimarse

Jesús, «hombre de grandísima oración» (SV.ES IX:380), intercede siempre por nosotros. Su sangre clama más fuerte a Dios que la de Abel. Clamar con fe, como Jesús, es asegurar que Dios nos haga justicia sin tardar. Nos dice el Evangelio de este domingo que tenemos que...
Clamar a Dios siempre sin desanimarse

Agradecidos por la sanación y la salvación

Jesús es la revelación definitiva, a Israel y las naciones, de la salvación divina. Es justo, pues, que siempre y en todo lugar todos se muestren agradecidos a él. No se muestran agradecidos nueve de los diez sanados. Pues solo un samaritano, que supuestamente no es...
Clamar a Dios siempre sin desanimarse

Aumentar la fe y reavivarla

Jesucristo es el iniciador y perfeccionador de nuestra fe (Heb 12, 2). Es justo, entonces, que le pidamos que no deje de aumentar nuestra fe. La fe es don divino (Rom 12, 3; Fil 1, 29; 2 Pd 1, 1). Es decir, nos la concede Dios, Jesús o el Espíritu Santo. Se la...
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Cuidar y preocuparnos de los necesitados

Jesús da plenitud a la ley y los profetas. Nos enseña de palabra y de obra a cuidar de los pobres, conmoviéndonos por su miseria. La parábola del hombre rico y Lazáro nos enseña a cuidar de los pobres. Por supuesto, se puede decir que Lázaro, reconociéndose desvalido,...
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Servir a Dios solo y no al dinero

Jesús nos enseña la forma de servir a Dios absolutamente y no jamás al dinero. ¿Aprendemos realmente de él los cristianos y, además, vicentinos? Jesús no es amante del dinero. No es nada como aquellos que se burlan de él al oírlo decir: «No podéis servir a Dios y al...

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