Isabel Ana Seton, la primera santa nacida en Estados Unidos, fue una mujer polifacética y compasiva que vivió una vida marcada por la pérdida personal, la conversión religiosa y una incansable dedicación a la educación y la caridad. Desde su infancia meditativa hasta la fundación de las Hermanas de la Caridad y la pérdida de seres queridos, su fe, resiliencia y compromiso con el servicio a los demás dejaron un legado perdurable que culminó con su canonización en 1975.










