Solos, sin Jesús, sí, nos hundimos

Solos, sin Jesús, sí, nos hundimos

Jesús no nos deja solos especialmente en los momentos difíciles.  Extiende él la mano y nos agarra para que no nos hundamos. Solos se adelantan los discípulos en una barca.  Mientras tanto, Jesús despide a la gente.  Luego, sube él al monte a solas para orar.  Llega...

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