En la Sociedad de San Vicente de Paúl, las acciones están guiadas primero por la Sagrada Escritura, luego por la Regla, la tradición y, finalmente, por las directrices. Las directrices, creadas por las Conferencias mediante discernimiento y consenso, empoderan en lugar de restringir, recordando a los miembros lo que se puede y debe hacer. Evolucionan con la experiencia, se revisan periódicamente y deben ajustarse a la Escritura y la Regla.














