Los años que van desde el encuentro con san Vicente en las Navidades de 1624, hasta el desposorio místico en febrero de 1630, son los años en los que la joven viuda, señorita Le Gras, descubre a los pobres tal como los veía el sacerdote Vicente de Paúl, su nuevo...
Benito Martínez
Dios existe
La increencia en la sociedad moderna Los comienzos de este siglo se presentan teñidos de increencia. Dios ya no significa nada para la mayoría del mundo occidental que lo considera algo indiferente o su antagonista. Con todo, hay muchos que le ven como un amigo...
Dios vive en los centros urbanos
Destinada a ser ciudadana de un lugar La vida moderna es ciudadana, la avalancha humana del campo a las ciudades parece imparable, porque la industria y los servicios administrativos, sanitarios y sociales están en la ciudad. También la migración de otras...
Entrar en la Compañía hace ser Hija de la Caridad
Primer cimiento: consagración a Dios De los cuatro cimientos que sostienen todo el edificio de la Compañía de las Hijas de la Caridad sobresalen dos: entrega a Dios y servicio a los pobres. Aunque tengamos la costumbre de dar la primacía al servicio, la identidad de...
Es urgente aprender a escuchar
Escuchar en el diálogo Se ha hecho famoso el Testamento espiritual de santa Luisa: “Tengan gran cuidado del servicio de los pobres y sobre todo de vivir juntas en una gran unión y cordialidad, amándose unas a otras, para imitar la unión y la vida de Nuestro Señor” (p....
Sin diálogo no hay comunidad
Un día de 1645 santa Luisa de Marillac hizo la oración sobre el futuro de la Compañía cuya aprobación había pedido al arzobispo de Paris. Meditó cómo tres años antes Dios le había dado un aviso, cuando impidió que ella, san Vicente de Paúl y algunas señoras de la...
Las Hijas de la Caridad, comunidad profética
La inserción profética de la Compañía en la realidad del mundo El Tercer Milenio asigna a las Hijas de la Caridad una misión diferente de la que han tenido hasta no hace muchos años. Ha terminado la situación que la Compañía tuvo en la primera mitad del siglo XX,...
Yo soy la arcilla, tú el alfarero
Se acerca la fiesta del Corazón de Jesús, y sin meternos en los descubrimientos modernos sobre el amor y el cerebro, ponemos el corazón como símbolo del amor. Es un tiempo apropiado para hacer un balance sobre la entrega amorosa a Dios, la vida de comunidad y el...
La Familia Vicenciana, un movimiento mesiánico
Han terminado las fiestas de Pascua y Pentecostés, nos toca reflexionar qué hacer en adelante El movimiento de Jesús En tiempo de Jesús había movimientos que esperaban la venida de un Mesías. Unos eran políticos, como los saduceos y los fariseos; otros eran armados,...















