Desde un punto de vista vicenciano: La homilía
En la reunión de este año con los sacerdotes de Roma, el papa León habló sobre el uso de la Inteligencia Artificial —la omnipresente IA— en la preparación de las homilías.
En la reunión de este año con los sacerdotes de Roma, el papa León habló sobre el uso de la Inteligencia Artificial —la omnipresente IA— en la preparación de las homilías.
La limosna, unida a la oración y al ayuno, se presenta como camino cuaresmal que brota de la misericordia y se concreta en la entrega del tiempo, los talentos y los bienes, inspirada en la tradición cristiana y en el ejemplo de san Vicente al servicio de los pobres.
Ser “sal de la tierra” significa dar sabor, preservar y purificar el mundo con el Evangelio. Implica influir positivamente, sacar lo mejor de los demás y mantenerse firmes en la fe. Supone servir con valentía, especialmente a los pobres y marginados, pese al esfuerzo, la resistencia y el coste.
Cuando celebramos la fundación de la comunidad vicenciana el 25 de enero, podemos fijarnos en que tiene lugar en la solemnidad de la Conversión de san Pablo. Ambos acontecimientos dirigen nuestra atención hacia comienzos importantes, y me gusta pensarlos juntos.
Muchas de las películas de aventuras actuales nos presentan a una persona que tiene una “identidad secreta”, detrás de la cual esconde sus dones especiales y su propósito. Esto le permite evitar la atención y llevar alguna versión de una vida normal.