Ver a Cristo en el rostro de los pobres

Reflexiones

Poseer (1 Cor 5,1-8; Lc 6,1-8)

Poseer (1 Cor 5,1-8; Lc 6,1-8)

Pablo y Jesús advierten del peligro de dejar que nuestras posesiones nos posean. La pobreza evangélica no consiste simplemente en tener menos, sino en vivir con libertad respecto a lo que tenemos, confiar en Dios y estar dispuestos a compartir con quienes lo necesitan. San Vicente de Paúl retoma esta llamada, presentando la pobreza como un vínculo que nos libera de los apegos terrenos y nos acerca a Dios.

Lectio para 27º domingo de Tiempo Ordinario

Lectio para 27º domingo de Tiempo Ordinario

Quien de verdad quiere llevar una vida cristiana, debe de saber que su existencia y su razón de ser, están ligadas a dar buenos frutos, frutos que no son para Dios sino para conseguir una vida más feliz para cada uno de nosotros y para quienes nos rodean. Dar frutos es dar vida, comunicar vida, rescatar la vida, dignificar la vida… por eso, junto al salmista le pedimos ayuda a Dios: “ven a visitar tu viña, la cepa que tu diestra plantó y que tú hiciste vigorosa…”

Cristo en los pobres: humildad, compasión y solidaridad radical • Una reflexión con Juana Antida Thouret

Cristo en los pobres: humildad, compasión y solidaridad radical • Una reflexión con Juana Antida Thouret

Santa Juana Antida nos inspira a reconocer a Cristo en los pobres y a servir con humildad, respeto, compasión y caridad. Su vida fue un testimonio de compasión tan profunda que la llevó a renunciar incluso a sus propias necesidades en solidaridad con los demás. El verdadero servicio se expresa en compartir el sufrimiento, en las lágrimas y en un amor radical hecho vida.