Hoy, 12 de agosto de 2026, los miembros de la Familia Vicenciana oramos por las personas que sufren traumas religiosos.
Para algunas personas, las experiencias vividas dentro de comunidades religiosas han sido fuente de dolor en lugar de consuelo. El abuso de autoridad, la manipulación espiritual, la exclusión o el miedo pueden dejar heridas profundas.
Cristo vino no para cargar pesos insoportables sobre las personas, sino para liberarlas. Como vicencianos, estamos llamados a acompañar a quienes sufren, escuchando con humildad y ofreciendo una presencia compasiva.
Oramos hoy por todos los que llevan heridas relacionadas con experiencias religiosas dolorosas. Que encuentren sanación, comprensión y comunidades que reflejen la misericordia y ternura de Dios.
Palabra de Dios
“Él sana los corazones destrozados y venda sus heridas.”
(Salmo 147,3)
Oración
Dios misericordioso, acércate a quienes han sido heridos en lugares donde buscaban tu amor. Sana sus heridas y guíalos hacia la paz, la libertad y una esperanza renovada. Amén.







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