Hoy, 4 de julio de 2026, los miembros de la Familia Vicenciana oramos por quienes han sido heridos por prácticas injustas dentro de la Iglesia.
La Iglesia está llamada a ser signo de la misericordia de Dios. Sin embargo, la debilidad humana, la injusticia o el abuso de autoridad han causado dolor a muchos creyentes.
Algunos cargan heridas de exclusión, discriminación o sufrimiento espiritual que han sacudido profundamente su confianza y su fe.
Como vicencianos, no ignoramos el sufrimiento dentro de la Iglesia. Estamos llamados a la verdad, la responsabilidad y la sanación nacida de la compasión.
Oramos hoy por quienes han sido heridos por prácticas injustas, y por el valor de construir comunidades marcadas por la humildad, el arrepentimiento y la justicia.
Palabra de Dios
“Me ha enviado a sanar los corazones desgarrados.”
(Isaías 61,1)
Oración
Dios misericordioso, sana a quienes llevan dolor causado dentro de la Iglesia. Purifica nuestros corazones y estructuras para que tu pueblo encuentre verdad, seguridad y esperanza. Amén.







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