Ver a Cristo en el rostro de los pobres

La Familia Vicentina se moviliza ante la emergencia provocada por los terremotos en Venezuela

por .famvin | Jun 30, 2026 | Noticias | 0 comentarios

El pasado 24 de junio de 2026, Venezuela fue sacudida por dos fuertes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron gravemente a varias zonas del país, especialmente al estado de La Guaira y a áreas de Caracas y de la franja norte-central. La magnitud de la tragedia es enorme: edificios colapsados, familias desplazadas, personas atrapadas bajo los escombros, hospitales y servicios básicos bajo presión, y comunidades enteras viviendo entre el miedo, la incertidumbre y la esperanza.

En medio de este dolor, también la Familia Vicentina presente en Venezuela ha sido golpeada. Las Hijas de la Caridad y la Congregación de la Misión, junto con otras ramas vicencianas del país, comparten hoy el sufrimiento de tantas familias venezolanas. Gracias a Dios, las primeras informaciones recibidas indican que las misioneras españolas y las hermanas de las comunidades afectadas se encuentran bien, aunque profundamente conmocionadas por lo ocurrido. Sin embargo, los daños materiales en varias obras y comunidades son importantes y requieren una respuesta urgente.

En Caracas, la Unidad Educativa Colegio Santa Luisa sufrió desprendimientos de pintura, caída de pequeños fragmentos de paredes, grietas y daños en elementos decorativos, paredes y mobiliario. También la antigua Casa Provincial de las Hijas de la Caridad en Caracas presenta desperfectos similares. Estas heridas materiales reflejan la fuerza de los temblores, pero también recuerdan la fragilidad de espacios que, durante años, han estado al servicio de la educación, la acogida y la promoción de los más vulnerables.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Uno de los lugares más afectados ha sido la Obra Social de la Madre y el Niño, conocida como OSMAN, en Caracas, donde trabajan las Hijas de la Caridad. Allí los daños han sido especialmente graves: numerosos muros presentan grietas profundas, algunas zonas han sufrido derrumbes, y áreas como las habitaciones de las hermanas, una zona de hospedaje, la enfermería, la entrada y la portería han quedado seriamente comprometidas. Debido a las constantes réplicas, no todas las zonas han podido ser revisadas con seguridad. Las hermanas que vivían allí tuvieron que abandonar el edificio y pasar la noche en la Posada del Peregrino, que resultó menos afectada.

La Congregación de la Misión y las demás ramas de la Familia Vicentina en Venezuela también están viviendo esta emergencia desde la cercanía directa con el pueblo. Allí donde hay una comunidad vicentina, hay también una red de acompañamiento, escucha, servicio y solidaridad. En estos días, la prioridad es doble: cuidar a las comunidades afectadas y recuperar cuanto antes la capacidad de servicio para poder responder a las necesidades de las personas más pobres y vulnerables.

La Sociedad de San Vicente de Paúl, por su parte, ha expresado su profunda cercanía al pueblo venezolano. La Confederación Internacional de la SSVP se ha mantenido en contacto con el Consejo Nacional de Venezuela para conocer de primera mano la situación de los consocios, de las Conferencias y de las familias más afectadas. Las primeras informaciones hablan de una realidad compleja, todavía en proceso de evaluación, mientras la red vicentina verifica el estado de sus miembros y trata de identificar las necesidades más urgentes.

La emergencia no afecta únicamente a edificios o instituciones. Afecta a hogares concretos, a niños, ancianos, enfermos, familias que lo han perdido todo, personas que duermen en la calle por miedo a nuevas réplicas, y comunidades que necesitan alimentos, agua, medicamentos, refugio, atención sanitaria y apoyo emocional. En una crisis así, la Familia Vicentina no puede mirar desde lejos. Nuestro carisma nos coloca precisamente ahí: junto a quienes sufren, junto a quienes no tienen recursos, junto a quienes quedan más expuestos cuando una catástrofe golpea.

Por eso, la Familia Vicentina de otros lugares ya ha comenzado a movilizarse. COVIDE-AMVE ha lanzado una llamada urgente para colaborar con las comunidades de las Hijas de la Caridad en la zona afectada, de modo que puedan recuperar cuanto antes su capacidad de acción y seguir sirviendo a las personas más vulnerables. La ayuda económica permitirá atender daños materiales, sostener las obras afectadas y facilitar que las comunidades vicencianas continúen acompañando a quienes más necesitan apoyo en esta emergencia.

También desde la SSVP internacional se ha pedido a toda la Familia Vicentina que se una en oración por las víctimas, sus familias y todas las personas que participan en las labores de emergencia. Esta oración, sin embargo, no es una forma de alejarnos del sufrimiento, sino una manera de comprometernos más hondamente con él. Oramos para sostener la esperanza, pero también para abrir el corazón, compartir lo que tenemos y responder con generosidad.

En Venezuela, como tantas veces en la historia vicentina, el dolor de los pobres se convierte en llamada. Las Hijas de la Caridad, los misioneros paúles, la Sociedad de San Vicente de Paúl y las demás ramas de la Familia Vicentina están llamadas a ser presencia de consuelo, de servicio y de esperanza. Pero para hacerlo necesitan el apoyo de todos.

Hoy, Venezuela nos necesita. Nos necesita unidos, atentos, generosos y disponibles. Nos necesita como Familia Vicentina, con la misma convicción que animó a san Vicente de Paúl y santa Luisa de Marillac: el amor no puede quedarse en palabras. Se hace cercanía, se hace ayuda concreta, se hace pan compartido, se hace reconstrucción, se hace acompañamiento.

Invitamos a todas las comunidades, grupos, Conferencias, colegios, parroquias, asociaciones y personas vinculadas a la Familia Vicentina a sumarse a esta respuesta solidaria. Cada donación, cada gesto, cada oración y cada acto de apoyo cuenta. En medio de los escombros, la Familia Vicentina quiere seguir siendo signo de la ternura de Dios y de la fuerza humilde de la caridad organizada.

Que nuestra solidaridad ayude a levantar de nuevo vidas, hogares y esperanzas en Venezuela.


Tags:

0 Comentarios

Enviar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

FAMVIN

GRATIS
VER