Hoy, 5 de junio de 2026, los miembros de la Familia Vicenciana oramos por quienes quedan atrás en la urbanización acelerada.
A medida que las ciudades crecen y la tecnología avanza, muchas personas son excluidas: desplazadas de sus hogares, privadas del acceso al desarrollo y olvidadas en planes que se autodenominan “progreso”.
San Vicente nos llamó a ver a la persona detrás de cada estructura y al sufrimiento detrás de cada cifra.
Oramos hoy por un desarrollo humano, inclusivo y sostenible. Que nadie sea sacrificado en nombre del crecimiento.
Palabra de Dios
“¡Ay de los que juntan casa con casa, y campo con campo, hasta no dejar espacio!”
(Isaías 5,8)
Oración
Dios de los olvidados, ilumina a quienes planifican nuestras ciudades. Enséñanos a construir con compasión, y a medir el éxito con justicia, no solo con beneficio. Amén.








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