“Cantemos a Dios un canto de alabanza”
Hech 19, 1-8; Sal 67; Jn 16, 29-33.
Sugiero para la reflexión de este día, que sean las mismas palabras del Evangelista san Juan las que iluminen nuestra reflexión por sí mismas, al retomarlas literalmente: “Les he dicho estas cosas para que tengan paz en mí. En el mundo tendrán tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo” ( Jn 16, 33).
Estas profundas palabras son las mismas que nunca hemos de dejar pasar de largo en nuestra vida y en nuestro itinerario o camino hacia Dios, pues como recordábamos días atrás, así como creemos que Jesús ha salido de Dios y a Él tuvo que regresar, de la misma manera, nosotros, confiados en las palabras antes citadas, hemos de tener siempre el ánimo a flor de piel, al saber que desde nuestro Bautismo el Señor nos ha hecho parte de su heredad y nunca nos dejará a la deriva ni mucho menos en abandono, por decirlo así de alguna manera.
Agradecidos por lo que Jesús nos recuerda en este día y reconociendo la bondad de nuestro buen Padre Dios, hagamos que todos los pueblos y nuestros hermanos den siempre gracias a Dios.
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: P. Marco Antonio Landín Estrada C.M.








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