«Habla poco, haz mucho», dijo Benjamin Franklin en el Almanaque del Pobre Richard, y eso es todo lo que necesitas saber. El almanaque incluía muchos de los ingeniosos dichos de Franklin; cada uno de ellos estaba concebido para sostenerse por sí mismo. ¡Tan agudos eran que todavía se citan más de doscientos cincuenta años después!
Por el contrario, las citas que leemos en línea —provenientes de nuestros fundadores y santos, de la Regla e incluso de la Sagrada Escritura— se comprenden siempre mejor dentro del contexto del pasaje completo del cual han sido extraídas. Leer y repetir únicamente fragmentos breves no solo nos desvía de su sabiduría, sino que también puede tentarnos a buscar citas que respalden aquello que ya hemos decidido, en lugar de buscar una comprensión que nos ayude a discernir mejor.
«¡Tendrías suerte si logras que trabaje para ti!», podría sonar como una sólida referencia, por ejemplo, a menos que comprendas, por el contexto, que la frase pretendía describir a una persona que, en realidad, apenas trabaja. Del mismo modo, la afirmación de Frédéric Ozanam de que «la caridad nunca debe mirar hacia atrás, sino siempre hacia adelante» podría sonar como una advertencia sobre los tiempos cambiantes; sin embargo, se trataba de un comentario sobre los registros extraviados del primer año de la Conferencia. Frédéric señaló que esto debería recordarnos la necesidad de dedicarnos plenamente a los pobres que tenemos ante nosotros, en lugar de elaborar historiales de obras pasadas. Es un llamado a la humildad y a la verdadera caridad —el amor—, la cual, concluyó él, es como «una madre tierna que mantiene sus ojos fijos en el niño que lleva en su pecho, que ya no piensa en sí misma y que olvida su propia belleza por amor». [90, a Curnier, 1835]
Buscar el contexto —en lugar de frases pegadizas— conduce a una mejor comprensión de las palabras y las obras sobre las cuales se fundó la Sociedad, y por las cuales esta continúa inspirándose. Solo podremos edificar sobre la tradición si, primero, la comprendemos.
De manera similar, en nuestras visitas a los vecinos, nunca debemos reducir sus necesidades a una hoja de cálculo, lamentar sus malas decisiones ni generalizar sobre «esa gente», con el único fin de pasar rápidamente a aplicar soluciones que ya habíamos decidido incluso antes de realizar la visita. Más bien, como dijo una vez San Vicente (¡en un contexto similar!), debemos «dar la vuelta a la medalla» [CCD XI:26] para recordarnos a nosotros mismos que este es Cristo. Buscamos conocer a cada prójimo como individuo, a través de «relaciones basadas en la confianza y la amistad» [Regla, Parte I, 1.9]. Más allá de eso, tal como enseña la amiga de la Sociedad, la Dra. Donna Beegle, tampoco debemos jamás «ignorar las realidades de la pobreza», las cuales forman también parte del contexto de las luchas del prójimo.
El contexto de cada artículo de la Regla es la totalidad de la Regla. El contexto de cada cita bíblica es la totalidad de la Escritura. El contexto de cada necesidad que buscamos aliviar es la persona íntegra a la que servimos. Imaginen cuánto podemos aprender si nos tomamos el tiempo para comprender mejor cada uno de estos aspectos.
Contemplación
¿Busco conocimiento o comprensión?
Por Timothy Williams
Director Senior de Formación y Desarrollo de Liderazgo
Sociedad de San Vicente de Paúl USA.








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