Hoy, 24 de abril de 2026, los miembros de la Familia Vicenciana oramos por los refugiados detenidos en condiciones inhumanas.
Huyendo del hambre o la violencia, muchos refugiados se encuentran con puertas cerradas, campos hostiles o cárceles sin justicia.
El Evangelio nos llama a acoger al extranjero, no a encerrarlo. Toda persona tiene derecho a la seguridad y a la dignidad.
Oramos hoy por quienes están retenidos entre miedo, silencio y miseria. Que sus gritos toquen corazones y provoquen un cambio.
Palabra de Dios
«No oprimirás al extranjero, pues vosotros también fuisteis extranjeros en Egipto.»
(Éxodo 22,21)
Oración
Dios de la libertad, rompe las cadenas de la injusticia. Que nadie sea encerrado por buscar esperanza. Muévenos a defender la dignidad de cada refugiado. Amén.







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