Evangelio y Vida para el 18 de abril de 2026
“Soy yo, no teman”
Hch 6, 1-7; Sal 32; Jn 6, 16-21.
Crece la comunidad y aparecen tensiones: unas viudas quedan descuidadas. Los apóstoles no niegan el problema; lo enfrentan con discernimiento. Nacen los servidores para cuidar la mesa, y la Palabra sigue extendiéndose.
La Pascua construye una iglesia que organiza la caridad. En el Evangelio, los discípulos están en la barca, de noche y con viento contrario. Jesús se acerca caminando sobre el mar y les dice: “Soy yo, no teman”. La Pascua no elimina las tormentas, pero cambia nuestra manera de atravesarlas.
Hoy también hay vientos contrarios: violencia, pobreza, división, cansancio pastoral. A veces la Iglesia se desgasta discutiendo y descuida a los más frágiles. La Palabra nos recuerda que el servicio no es un adorno, es el camino del Resucitado.
El señor cuida de los que le temen: cuida cuando escuchamos, cuando corregimos, cuando servimos sin protagonismo. Que el Espíritu nos dé sabiduría para ordenar la vida comunitaria y valentía para no tener. Con Cristo en la barca, aún la noche se vuelve camino hacia la orilla. Y que nadie en nuestras comunidades se sienta olvidado, especialmente los pobres y los enfermos.
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: P. Edder Oswaldo Triana Alcocer C.M.
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