Hoy, 16 de marzo de 2026, los miembros de la Familia Vicenciana rezamos por las personas con enfermedades terminales y quienes las cuidan.
El final de la vida es un camino sagrado. Requiere ternura, acompañamiento y compasión profunda.
Santa Luisa cuidaba a los enfermos y moribundos con reverencia y paciencia, viendo en ellos a Cristo.
Rezamos por quienes viven sus últimos días, y por quienes los acompañan con amor. Que el cariño les rodee y la luz les guíe.
Palabra de Dios
“Aunque camine por valles oscuros, no temeré, porque Tú estás conmigo.” (Salmo 23,4)
Oración
Dios de la compasión, consuela a quienes se acercan al final de la vida. Da paz a los moribundos, fortaleza a sus cuidadores y gracia a todos nosotros. Amén.












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