Hoy, 26 de febrero de 2026, los miembros de la Familia Vicenciana rezamos por quienes viven con inseguridad habitacional.
Un hogar es mucho más que un techo: es seguridad, dignidad y pertenencia. Sin embargo, muchos viven en albergues saturados, viviendas precarias o con miedo constante al desahucio.
San Vicente respondió a las personas sin hogar con soluciones concretas y amor atento. Nos invita a entender la vivienda no como limosna, sino como justicia.
Rezamos por todos los que no tienen un lugar seguro donde vivir. Que encuentren apoyo, estabilidad y un espacio al que llamar hogar. Y que trabajemos por políticas que garanticen vivienda digna para todos.
Palabra de Dios
“Mi pueblo habitará en moradas de paz, en viviendas seguras y en lugares tranquilos.” (Isaías 32,18)
Oración
Dios del refugio, mira a quienes no tienen un hogar seguro. Mueve nuestros corazones para defender su derecho a vivir con paz y dignidad. Que cada persona tenga un lugar donde pueda descansar y pertenecer. Amén.












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