Hoy, 22 de febrero de 2026, los miembros de la Familia Vicenciana rezamos por las personas sometidas a trabajos forzados y condiciones laborales injustas.
En fábricas, campos y hogares de todo el mundo, muchos trabajan en silencio, sin derechos ni protección. La explotación sigue siendo una realidad cotidiana para millones.
San Vicente defendió la dignidad del trabajo y la solidaridad con los explotados. Nosotros estamos llamados al mismo compromiso.
Rezamos por quienes sufren abusos en el ámbito laboral y por quienes luchan por sus derechos. Que el trabajo digno sea una prioridad universal.
Palabra de Dios
“El obrero merece su salario.” (Lucas 10,7)
Oración
Dios de la justicia, defiende a quienes son tratados como herramientas y no como personas. Acaba con la explotación, y fortalece a quienes luchan por la dignidad en el trabajo. Amén.







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