“La medida con que midan la usarán con ustedes”
2 Sam 7, 18-19. 24-29; Sal 131; Mc 4, 21-25.
El evangelio de hoy nos propone varias sentencias de Jesús, seguramente recogidas por el evangelista de aquí y de allá. Una de ellas habla de una lámpara que se enciende y se coloca donde se la pueda ver, donde pueda iluminar. Me viene a la mente aquella declaración que hizo Jesús a sus discípulos en el sermón del monte: “Ustedes son la luz del mundo… que brille su luz ante los hombres para que, viendo sus buenas obras, glorifiquen al Padre”. Lámpara que brille, luz que ilumine a otros, buenas obras que hablen a todos de que el amor y la ternura son el único camino para este mundo.
Otra de las sentencias de hoy dice: “Pongan atención, porque la medida con que midan a los otros, la usarán con ustedes” . Es como si Jesús nos dijera: En el trato, en los juicios, en las relaciones con el prójimo, usen la medida del amor y la generosidad; la medida del perdón y la comprensión, no la de la condena, de la ambición, de la venganza y la violencia. No usen dos medidas, una amplia y generosa para ustedes mismos y sus amigos, y otra estrecha y dura para los demás.
San Bernardo dijo: “La medida del amor es amar sin medida”. Porque el amor no se mide, se ofrece y ya.
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: P. Silviano Calderón C.M.








0 Comentarios