Hoy, 28 de enero de 2026, los miembros de la Familia Vicenciana rezamos por el acceso a una sanidad digna para todos, especialmente los pobres.
La salud no puede ser un privilegio para unos pocos. Es un derecho fundamental, un bien común que debe estar al alcance de todos. Y sin embargo, millones carecen de atención médica, medicamentos o cuidados básicos.
San Vicente y las Hijas de la Caridad fueron pioneros en la atención a los enfermos pobres. Su legado continúa en hospitales, dispensarios y manos que sanan.
Rezamos por los que no pueden pagar un tratamiento, por quienes mueren por falta de recursos, por los que cuidan sin medios. Que nuestros sistemas sanitarios pongan la vida por encima del beneficio, y que nadie se quede sin cuidado por ser pobre.
Palabra de Dios
“Estuve enfermo y me atendisteis.”
(Mateo 25,36)
Oración
Dios de la vida y del cuidado, defiende el derecho a la salud de todos tus hijos. Acompaña a los enfermos más vulnerables, fortalece a los que los cuidan, e inspira en nosotros la decisión firme de luchar por una sanidad justa y universal. Amén.







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