Arrepiéntanse, que está cerca
Is 8, 23-9, 3; Sal 26; i Cor 1, 10-13. 17; Mt 4, 12-23.
El reino de los cielos Jesús está comenzando ya su misión evangelizadora. La señal que le indica que es la hora de comenzar, según nos dice el texto, es el arresto de Juan el Bautista.
Acallada la voz del profeta que lo anunció y lo señaló presente, ahora es tiempo de dejar oír su propia voz y mostrar el amor y el poder de Dios, que actúa en él. Jesús se va a Galilea, se establece en Cafarnaúm y comienza su anuncio: “El reino está cerca, arrepiéntanse”. Para que su voz y su acción lleguen más lejos y más profundo, comienza a llamar discípulos.
Pedro y Andrés, Santiago y Juan, fueron los primeros. Luego, vinieron (vinimos) muchos más; vino Pablo, cuya conversión celebramos hoy, y vinieron generaciones y generaciones de hombres y mujeres que llevaron y siguen llevando el fuego del evangelio, el sueño del Reino, por todos los rincones del mundo. Entre ellos los Misioneros Vicentinos, que hoy celebran 401 años de haber sido fundados por San Vicente de Paúl.
Agradezcamos a los apóstoles~misioneros del pasado. Pidamos por las vocaciones apostólicas. Confiemos en la inspiración del Espíritu.
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: P. Silviano Calderón C.M.








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