“Está cerca el Reino de Dios”
1 Sam 1, 1-8; Sal 115; Mc 1, 14-20.
El bautismo de Jesús también señala el inicio de su misión. Hoy el evangelio lo muestra en Galilea anunciando la cercanía del reino de Dios y llamando a la conversión. Al parecer Jesús comenzó su predicación como profeta solitario e itinerante.
Pero no por mucho tiempo, pues pronto lo vemos llamando a sus primeros discípulos, junto al lago: Simón (luego llamado Pedro), el primero; luego Andrés, Santiago y Juan. “Vengan conmigo y los haré pescadores de hombres”, les dice; los llama y ellos “inmediatamente” lo dejan todo.
Así comenzó esta hermosa aventura que es la Iglesia. Un predicador solitario que se rodea de cuatro pescadores humildes. Luego serán doce; luego, muchos más… hasta hoy.
Las estadísticas nos dicen que los bautizados en la Iglesia Católica somos poco más de 1400 millones; extendidos por todo el mundo, presentes en todas las realidades de la vida humana. ¿Nos damos cuenta de la inmensa potencia de 1400 millones de semillas sembradas en tierra buena a lo largo y ancho de este mundo? ¿Qué efecto transformador pueden tener 1400 millones de pizcas de levadura mezcladas en la familia humana?
Pequeñas llamas de luz; gotas de esperanza… llenando los caminos de la tierra.
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: P. Silviano Calderón C.M.













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