Hoy, 9 de enero de 2026, los miembros de la Familia Vicenciana rezamos por las personas sin hogar que viven en la calle.
Vivir en la calle no es solo carecer de techo, sino también de seguridad, comunidad y dignidad. Cada persona sin hogar tiene una historia de lucha, de rechazo, de fortaleza.
San Vicente exigía que se tratara a los pobres no como cargas, sino como nuestros señores. No se limitaba a dar limosna: construía hogares y sistemas de atención. Hoy, esa responsabilidad nos corresponde a nosotros.
Rezamos por nuestros hermanos y hermanas que duermen al raso, que son invisibles, que son rechazados por miedo. Que encuentren abrigo, acogida y pertenencia. Que trabajemos para cambiar las estructuras que los mantienen en la calle.
Palabra de Dios
“El Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.”
(Lucas 9,58)
Oración
Dios refugio nuestro, acoge a quienes no tienen techo esta noche. Protege sus cuerpos, consuela sus corazones y despierta nuestra compasión. Ayúdanos a construir un mundo donde todos tengan un lugar que llamar hogar. Por Cristo, que caminó entre los pobres. Amén.







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