Jesús nos enseña cómo se vive en el reino de Dios, es decir, en la gran familia de Dios. El estar con nosotros es lo propio de nuestro modelo.
Se piensa a veces que, por estar con ellos el niño Jesús, todo les es fácil a María y José. Después de todo, lo puede todo el niño, Salvador, Mesías y Señor que es. Por encima de esto, le falta no más a José soñar para salir de graves apuros.
Ese modo de pensar quizá nos lleve a creer que no se ha de esperar tanto de nosotros. Por no estar con nosotros Jesús como está con María y José. Y por no aparecérsenos un ángel y por estar nosotros muy lejos de ser santos como Jesús, María y José.
Mas pensar así es perder de vista que Jesús es semejante a nosotros en todo. Por lo tanto, no queda exento de las dificultades por las que pasamos, si bien él es sin pecado.
Pensar así es olvidarnos también de que no se nos justifica a nosotros por nuestras obras. Sino por nuestra fe en el que quita el pecado del mundo y no nos toma en cuenta nuestro pecado (Rom 4, 8; Sal 32, 1).
Lo que cuenta, pues, es la gracia de Dios. Y ella no siempre nos libra de las dificultades, que basta con que nos dé fuerzas para que aguantemos las dificultades.
Por lo tanto, no tenemos excusa para no tomar por modelo de nuestras familias la Sagrada Familia. No hay duda de que pecamos todos y estamos lejos de la gloria de Dios. Aún así, Dios nos ofrece la salvación por la fe en Jesucristo.
Así como Dios, pues, está con la Sagrada Familia, así también no deja él de estar con nuestras familias. Nos extiende su brazo poderoso y salvador. Y nos da a conocer su bondad y compasión en los altibajos de la vida de familia.
Señor Jesús, tienes a bien estar con nosotros y nutrirnos con tu palabra, y con tu cuerpo y sangre. Haz que te escuchemos y recibamos todo el tiempo, en momentos de gozos y tristezas, de esperanzas y angustias. Así, formaremos parte de tu familia. Y concédenos ser alegres por la esperanza, firmes en la tribulación y constantes en la oración, para que todo lo podamos (SV.ES XI:778).
28 Diciembre 2025
Sagrada Familia de Jesús, María y José (A)
Eclo 3, 2-6. 12-14; Col 3, 12-21; Mt 2, 13-15. 19-23













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