El valor de la espera

.famvin
22 diciembre, 2025

Ver a Cristo en el rostro de los pobres

El valor de la espera

por .famvin | Dic 22, 2025 | Reflexiones | 0 comentarios

¿Recuerdas el tiempo de Adviento cuando eras pequeño? Yo recuerdo esas cuatro semanas con mucho cariño. Año tras año vuelven a mi memoria numerosas imágenes. No conservo el recuerdo de la corona de Adviento en nuestra casa, aunque otros amigos de mi generación sí recuerdan esa práctica.

Lo que sí recuerdo es que, como familia, a principios de diciembre salíamos a comprar un árbol de Navidad “de verdad”. Decorábamos el árbol juntos. Siempre ocupaba un rincón de nuestro comedor. De niños, cada uno teníamos un adorno especial con nuestro nombre, escrito con la purpurina de la época. Desde muy pronto conocíamos las fiestas del mes de diciembre. Nuestra madre celebraba la fiesta de san Nicolás, así que, sin falta, ¡la víspera de san Nicolás nuestros zapatos estaban fuera de la puerta del dormitorio! Nada de carbón, sino pequeños regalos que llegaban a nuestras manos.

Colocar la estrella en la punta del árbol y el belén a sus pies, sin las figuras, eran para todos nosotros los símbolos más significativos. María y José avanzaban hacia el pesebre por el lado derecho del árbol; los pastores, por el izquierdo. El Niño Jesús estaba guardado en el cajón superior del aparador del comedor. Los Magos, por supuesto, permanecían a cierta distancia, en el salón, sobre la repisa de la chimenea.

¡Qué alegría y entusiasmo experimentábamos cuando colocábamos las figuras en el belén al llegar la Sagrada Familia en la Nochebuena, y cuando situábamos a los Magos en la tradicional fiesta de la Epifanía!

¿Cómo formó e iluminó esta práctica nuestro camino de fe? ¿Qué recuerdas tú de tu propio recorrido vital? ¿Qué aprendimos de niños sobre la espera a través de nuestra experiencia infantil del Adviento? Sí, también esperábamos los regalos materiales que iban a llegar, pero igualmente los dones espirituales y el sentido de pertenencia a nuestra familia cercana y extensa.

Este año, en el Centro Marillac, hemos elegido el tema de la espera como eje de nuestra serie de Adviento Linger Over Coffee. En mi preparación reflexiva como una de las ponentes, me apoyé en dos autores espirituales que son de mis favoritos: la hermana Joan Chittister OSB y Henri Nouwen. Comparto aquí algunas de sus reflexiones sobre la espera.

Aprender a esperar es una dimensión esencial del desarrollo espiritual. Tiene sus propios valores y aporta un carácter particular al proceso de llegar a la madurez espiritual. La espera afina nuestra mirada interior.

El Adviento es, en esencia, un tiempo de espera paciente. De confiar con las manos abiertas. María esperó con amor a que algo sucediera. Dios puede realizar en nosotros algo mucho mayor de lo que somos capaces de imaginar.

La expectativa del Adviento está anclada en el acontecimiento de la encarnación de Dios. Rezo para que el Adviento me ofrezca la oportunidad de profundizar en la memoria de las grandes obras de Dios en la historia y me libere para mirar hacia el futuro.

Joan Chittister OSB

La espera es un tiempo de aprendizaje. Cuanto más esperamos, más escuchamos hablar de Jesús, y esto conduce a una creciente quietud interior y a una alegría que me permiten darme cuenta de que aquel a quien espero ya ha llegado y me habla en el silencio de mi corazón.

Henri Nouwen

Judith Jackson, SCL
Fuente: https://www.scls.org/


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