Desde la invasión de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022, millones de personas se han visto obligadas a huir de sus hogares, creando una profunda crisis humanitaria. Quienes permanecen se enfrentan a enormes dificultades y a un trauma duradero, especialmente los niños.
Es en este contexto que se puso en marcha el proyecto «Esta es mi tierra», desarrollado en Smotrych (Ucrania), con el fin de ofrecer asistencia práctica y apoyo psicosocial a algunas de las familias más afectadas.
Las hermanas realizaron una evaluación exhaustiva de las necesidades de las familias y de los niños afectados por la guerra. Sobre esta base, se proporcionaron varios tipos de ayuda:
- distribución de artículos de primera necesidad, como alimentos, ropa, productos de higiene y medicamentos;
- organización de encuentros periódicos en la Casa de la Misericordia, que ofrece un entorno seguro y acogedor;
- énfasis en el apoyo psicosocial, esencial para ayudar a los beneficiarios a superar el trauma relacionado con la guerra.
Un testimonio significativo:
Una familia refugiada de Zaporiyia, compuesta por siete niños, padres y abuelos, se benefició enormemente del apoyo. Poco a poco, los niños comenzaron a sonreír de nuevo y a esperar con ilusión los encuentros con las hermanas. Los adultos, que al principio se mostraban reservados y no son católicos, expresaron una profunda gratitud por la ayuda material y moral recibida, afirmando que no podían imaginar continuar con sus vidas sin este acompañamiento.
«Este proyecto, por tanto, no solo ha respondido a necesidades materiales urgentes,
sino que también ha contribuido a devolver la esperanza y la estabilidad emocional a familias profundamente afectadas por el conflicto» — Hna. Zofia.
Sor Zofia Ogórek, DC
Fuente: https://www.projets-rosalie.com/
















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