Evangelio y Vida para el 30 de noviembre de 2025
“Revístanse de nuestro Señor Jesucristo”
Is 2, 1-5; Sal 121; Rom 13, 11-14; Mt 24, 37-44.
Este domingo del Señor comenzamos nuestro nuevo Año Litúrgico, por lo cual agradecemos a Abba Dios permitirnos entrar al tiempo litúrgico del Adviento, el tiempo de la espera y de la esperanza, que nos preparará para celebrar con la mayor disposición el misterio de la Encarnación de la Palabra de Dios hecha persona, y que tendrá su máximo esplendor en el Tiempo de la Navidad.
Aprovechemos este día para pedir a nuestro Señor Jesucristo nos ayude a tomar mayor conciencia de que el Adviento es para orar con toda intensidad, que realice ya su segunda venida, su Parusía, para que la historia de la humanidad llegue por fin a su cumplimiento definitivo como Historia de la Salvación; que nos permita revestirnos de sus pensamientos, sentimientos, acciones y actitudes, para que lo dejemos ser vida de nuestras vidas y carne de nuestra carne, y todos los pueblos, de todas las naciones y de todos los tiempos, lo reconozcan y lo acepten.
Ofrezcamos al Espíritu Santo nuestra disposición para ser su templo vivo y hogar vivificante, en el que todos puedan saberse amados, perdonados y acompañados por Dios, pero también apremiados a la conversión de nuestros pecados.
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: Erick Fernando Martínez B. C.M.















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