Evangelio y Vida para el 8 de noviembre de 2025
“Por salvar mi vida arriesgaron la suya”
Rom 16, 3-9; Sal 144; Lc 16, 9-15.
El día de hoy agradezcamos a Abba Dios por aquellas personas que ha puesto a lo largo de nuestro caminar en la vida y en la fe, que se atrevieron a animarnos a conocerlo a Él, aunque alguna vez los hayamos ofendido, que se atrevieron a corregirnos, aunque alguna vez les hayamos despreciado, que se atrevieron a seguir con nosotros, cuando los demás nos habían abandonado.
Aprovechemos este día para pedir a Jesús la gracia de reconocer lo que en verdad es valioso para nuestra vida como anunciadores del Reino de Dios, y que sepamos dejar en segundo término lo que, siendo urgente, no es tan importante; que seamos capaces de ser fieles, tanto en los pequeños detalles como en los aspectos estructurales, que, para alcanzar los fines de las cosas del Evangelio, sepamos elegir los medios que van conforme a los criterios del Evangelio.
Ofrezcamos al Espíritu Santo nuestra sinceridad al evaluar lo que realmente vale la pena y sepamos distinguirlo de lo que vale la vida, y jamás tengamos que comprometer nuestra dignidad o la de nuestro prójimo, nuestra salvación o la de nuestro prójimo al tomar decisiones.
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: Erick Fernando Martínez B. C.M.















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