Evangelio y Vida para el 25 de octubre de 2025
“…Si ustedes no se arrepienten acabarán como ellos”
Rom 8, 1-11; Sal 23; Lc 13, 1-9.
Jesús nos invita a tomar en serio un camino de arrepentimiento y de conversión.
Decía el Papa Francisco: No es fácil entender este comportamiento de la misericordia, porque estamos acostumbrados a juzgar…Para ser misericordiosos son necesarias dos actitudes: La primera es el conocimiento de sí mismos; saber que hemos hecho muchas cosas malas, que ¡somos pecadores! Y frente al arrepentimiento, la justicia de Dios se transforma en misericordia y perdón. Pero es necesario avergonzarse de los pecados.
Es verdad, ninguno de nosotros ha matado a nadie, pero hay muchas cosas pequeñas, muchos
pecados cotidianos, de todos los días… Y cuando uno piensa: “¡Pero qué corazón tan pequeño: ¡He hecho esto contra el Señor!” ¡Y se avergüenza! Avergonzarse ante Dios y esta vergüenza es una gracia: es la gracia de ser pecadores. “Soy pecador y me avergüenzo ante Ti y te pido perdón”. Parece sencillo, pero es tan difícil decir: “He pecado”.
¿Seremos mejores que aquellos galileos aplastados por la torre?
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: Benjamín Romo Martín, C.M.















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